jueves, 16 de septiembre de 2010

ICE CAPITULO 8

OCHO

Latitud 91 ° 00 '00 "N

Longitud indeterminada

Altura de 15 pies


UNA SEMANA se convirtió en dos y luego tres y luego cuatro y así sucesivamente. Cuanto más pasaban los días, se hacía más y más fácil para Cassie a encontrar excusas para retrasar su regreso a la estación y enfrentar a lo que sea (más bien, a quien sea) que estuviera ahí.

Ella no había perdonado a papá por la forma tan torpe de sacarla para ir a Fairbanks, o por la forma en que le había mentido durante toda su vida a ella. En cuanto a su madre. . . Cassie quería verla, pero cada mañana, se despertaba y decía: "Sólo un día más, y luego me iré a casa." Y cada noche, se fue a la cama sola y soñaba con los osos y el hielo.

Mientras más semanas pasaban, ella dejo de pensar en su casa. Una tarde, cuando habían terminado de tallar rosas de hielo en los pilares del salón de baile, se quedaron en el centro del piso para admirar su obra.

"¿Por qué este castillo tiene un salón de baile?" Le preguntó.

"¿Alguna vez el Rey Oso lo uso como cuarto de pelotas? ¿Hubo acaso un vals para las morsas? Repite esto diez veces más rápido. Vals de las morsas. . . "

A su lado, Oso se elevó sobre sus patas traseras. De pie, estaba vagamente humanoide, si uno ignora que él media trece metros de altura. Le tendió la pata.

"¿Me concede este baile?"

Cassie le sonrió. “Encantada, Su Alteza Real ursinos."

Puso su mano en la suya. Su mano era minúscula en comparación a su norme pata.

"No vayas a caer sobre mí", le ordenó. Ella solo pudo llegar hasta sus hombros por lo que se conformó con poner la otra mano en el antebrazo. Sus dedos se hundieron profundamente en la piel de color blanco cremoso.

Con mucho cuidado él, la guió a través del salón de baile. Su pata cubría la mitad de su espalda. Bailaron en silencio. Al otro lado del jardín topario, la luz del sol de un color ámbar profundo llenó el horizonte. Propagándose de un cálido color naranja a través del hielo. Esto era. . . La unica palabra que se le vino a la mente fue "romántico". Él la hizo girar y sentía vértigos mirando su piel. Se dio cuenta que era muy feliz aquí. Mientras pensaba en eso, ella sintió como si estuviera en el borde de un acantilado frente al mar.

"Necesitamos música", dijo ella, tratando de romper el momento.

"Yo podría cantar para ti." El dijo.

"¿Tu cantas?"

"No," dijo.

Ella sonrió abiertamente. Él la movió nuevamente de adelante hacia atrás. Soy muy feliz aquí, gracias a Oso, pensó. Miro de reojo la vislumbra de la luz dorada, y una lágrima se resbalo de su ojo. Se puso rígida.

"Es por el sol", dijo ella rápidamente para explicar su lagrima.

"Es el último rayo de luz", dijo el oso.

Sorprendida, ella tropezó con sus pies. Él la estabilizó. ¿Cómo podía haberse quedado aquí durante tanto tiempo? ¿Qué seria lo que papá pensaba sobre que le sucedido a ella? ¿Y su abuela? .Y su madre. Ella negó con la cabeza. No quería pensar en su madre en este momento, no durante el final de la luz. Ella siempre amó la última visión de los rayos del sol antes de la larga noche polar.

"Ven conmigo", dijo el oso.

Se dejó caer a cuatro patas y trotó hacia fuera del salón de baile.

"¿No quieres mirar?" le dijo.

"¿No quieres ver mejor?” Gritó de nuevo.

Sonriendo, Cassie fue tras él. Ella sólo había estado en las torres un par de veces. A Oso no le gustaba la estrecha escalera. Uno de sus predecesores la había diseñado para seres humanos y el comento que esto lo ponía en aprietos, porque caminaba como pato sobre ella.

Ella le había hecho bromas sobre eso durante días, pero ahora ella no se burlaba de él. Hoy en día se sentía diferente de algún modo. Tal vez era por la pérdida de luz. Tal vez fue por el baile.

Oso estaba apretado en el hueco de la escalera de caracol mientras subía. Surgiendo en un balcón, Cassie se acercó al delicado pasamanos.

"Cuidado", dijo el oso.

Ella no le hizo caso y se inclinó sobre la baranda de hielo.

"Mira eso", suspiró ella.

El Ártico se extendía ante ella. Oro y plata, parecían riquezas. El inmenso cielo azul, brillaba. Rayas de nubes color rosa se desvanecían en el profundo azul, manchando el hielo azul.

"No te voltees," dijo él, era una voz humana, más suave y más fina.

Ella pudo haberla escuchado una tan sola vez, pero ella la reconoció al instante. Su espalda se enderezó, por una sensación de hormigueo. El puso sus brazos alrededor de su cintura. Se sentía perfectamente natural poner sus manos sobre la suya. Ella lo hizo sin siquiera pensar en ello.

Ambos estaban frente al horizonte, vieron la última gota de oro fundido en el azul y luego él la soltó.

Cuando se dio la vuelta, el era nuevamente un oso.

"Oso. . ." Empezó a decir. Su espalda se sentía frío ahora. El viento hizo volar su cabello hacia su cara. Ella lo quito de sus ojos.

"Espero con impaciencia el mañana", dijo él. Era la misma frase que dijo que cada noche decía antes de dejarla.

¿Dónde dormía? Ella nunca se lo había preguntado. Tal vez sobre el hielo o afuera en el jardín o en una de las otras brillantes habitaciones. Una vez él le había dicho que ella dormía en la que era su habitación.

"Quédate conmigo", dijo ella.

Él la miró. Y Cassie vio el cielo crepuscular reflejado en sus ojos negros de oso. Ella sintió su rostro ruborizarse. Esta noche era. . . diferente. Ella no quería que terminara. Eso era todo.

"Quiero decir, tu no tienes que marcharte", dijo ella.

"Está bien. Confío en ti. Puedes dormir en tu habitación de nuevo."

Ella agregó rápidamente," Sólo dormir. "

Él la miró en silencio por un momento más considerándolo. Ella pasó de un pie al otro y lamento no haberse tragado sus palabras y tirarlas al aire. Tal vez debería haberlo pensado primero antes de haber hecho la oferta. Esto cambiaria las cosas, si él se quedaba. Ella instintivamente lo sabía, pero ella aparto el pensamiento de cómo cambiarían ellos.

"Como tu desees", dijo él.

Él esperó para mostrarle el camino. Ella pasó junto a él mientras salía al balcón, y ella puso su mano sobre su espalda, entrelazando los dedos en su piel.

Ella había tocado como mil veces su piel, pero esta vez ella retiró su mano. No sólo era un oso. Ella se acordó de sus brazos humanos alrededor de su cintura y su aliento sobre su cuello.

Esta era la primera vez desde aquella primera noche que el apareció como humano.
Fuera de la habitación, ella le hizo esperar en el pasillo mientras se quitaba sus franelas y luego se puso el camisón de seda que había encontrado en su primera noche en el castillo.

Se dijo así misma que sólo se estaba comportando amable. La camisa de dormir había sido un regalo. Se subió en la cama.

-Muy bien. Ya estoy decente."

El oso polar entro suavemente la habitación.

Cassie metió las sabanas alrededor de su cuerpo mientras se acercaba a la mesita de noche. Ella todavía podría cambiar de parecer, ella lo sabía. Si ella le pedía que se fuera, el lo haría. Pero porque sentirse. . . cobarde. Este era Oso, después de todo. Y ella sólo lo invitó aquí como un amigo. Los amigos podían compartir una cama.

Ella lamentaba que su franela no fuera más ajustada.

Sopló la vela. Parpadeó y murió con el olor a humo de la cera. Ahora la habitación estaba tan espesamente oscura. El oso (ahora era en forma humana, supuso por el hundimiento del colchón) subió a la cama a su lado. Recordó la última vez el se había metido en la cama con ella, pidiéndole tranquilamente su noche de bodas.

"Tócame y sacare un hacha", dijo ella.

Ella lo oyó suspirar. "Yo nunca te haría daño, no intencionalmente, jamás. Tu ya deberías saberlo".

"No soy tan buena como una foca." Dijo ella.

"Tu no tienes suficiente grasa," él estuvo de acuerdo en eso.

Ella sintió que el colchón cambio mientras él se acomodaba en sus almohadas.

El se aparto dándole la espalda, yacía tan rígido como el hielo.

"No ronques." Dijo ella.

"Tus deseos son mis órdenes". Dijo

Ella soltó un suspiro. "Genial".

"Buenas noches, Cassie.

"Buenas noches".

Agarrando las sábanas hasta la barbilla, le escucho respirar. Sonaba como una onda suave. Poco a poco, su respiración fue más lenta. ¿Podría el ir a dormir? Ella lo pincho.

"¿Estas despierto?"

"Lo estoy ahora."

El se dio vuelta ella sintió el colchón inclinarse, hacia él. Ella adivino que estaba frente a ella. Su piel se sentía súper consiente. Por lo menos un oso polar de trece pies no lo hacía un hombre de trece pies, se dijo. Él era, como máximo, dos metros de altura.

"Háblame", dijo ella. "Cuéntame un cuento".

"Como tu desees", dijo. "Erase una vez, hubo un pequeño canguro. . . "

Ella sonrió. "Un Wallaby?" (Una especie de canguro de estatura mediana)

"Sí, un wallaby. Y este wallaby vivió. . . "

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Ella se sofocaba en las sabanas. Cassie dio de patadas. Su pie se puso en contacto con algo sólido. Ella oyó un gruñido. Con la vista nublada, parpadeó despierta. Las paredes no gruñen.

"Oso, ¿eres tú?"

"Mmm".

Ella dio más patadas con dificultad.

"¡Ay!"

Esto le serviría. El estaba durmiendo en el centro de la cama. Ella dio un tirón de las sabanas y se acurrucó con ellas sobre las almohadas.

"Ladrón", dijo él. Tirando de las sábanas.

Ella le gruñó.

"Estaba roncando", él le preguntó.

"Tu no roncas," le dijo. Era una verdadera ventaja.

"Tu lo haces", dijo el.

"Es como el ronroneo de un gato."

Pateó las sabanas apartándolas. "Demasiado calor," dijo.

"¿Ya es de mañana?" Busco por la cama, hasta encontrar su linterna. Ella la encendió. Y vio una ráfaga repentina de sabanas. Oso salió de la cama en una maraña de blanco.

"Apaga la luz!", Dijo el. Cassie señaló la linterna sobre la blanca mesa.

"Hey, soy yo la que odia las mañanas", dijo ella a la ligera, pero Oso continuó ocultándose.

"¿Oso? ¿Qué tiene de malo?"

"Tu no debes verme."

Ella se dio cuenta que nunca lo había visto. Las dos veces que se había transformado, la primera noche y junto al balcón ella no le miro.

Con la linterna, Cassie se subió encima de la cama. Y el se enterró con las sabanas en el suelo. Ni una pulgada de la piel era visible.

"Vamos”, dijo ella.

"Te prometo que no me reiré".

"Tu no debes!" Cuando se puso de pie parecía algo borroso, con falta de definición bajo las sabanas. Parecía que llevaba un disfraz muy malo de fantasma. El golpeo la linterna de sus manos. Esta rodó debajo de la cama.

"Nunca debes mirar mi rostro humano", dijo. "Prométeme que no lo intentaras."

"¿Por qué no?" dijo ella.

"Prométemelo".

Su voz sonaba grave, incluso desesperada. Nunca antes había oído su voz asi.

"Tu seguramente tienes tus caprichos", dijo Cassie a la ligera.

"Convertirse en oso gigante no es suficiente?" Él no se rió.

Ose le rogó nuevamente: "Por favor mi amada. Si tú te preocupas por mí en absoluto, no me veas."

Él no la había llamado "su amada", desde aquel el día en que la había conocido. Se colgó de la cama y recupero la linterna. Ella la apagó, y la habitación nuevamente quedo a oscuras.

"¿Feliz ahora?", Dijo ella, pero su voz temblaba. Sus suplicas la ponían nerviosa. Se sentía como si hubiera violado algún sagrado tabú.

Ella no había querido hacerle ningún daño. Todo lo que había querido hacer era mirarlo. El Oso no dijo nada. Ella esperó un segundo más.

"Oso, ¿Estás bien?"

"Tengo que irme", dijo.

El no podía estar enojado. "Yo no quise hacerlo. . .“ Empezó a decir.

"Hay un nacimiento de oso", dijo. "Soy necesario".

"¿Ahora?" No era época de nacimientos todavía. El cachorro era prematuro.

"Tú lo. . . sientes?"

Él le había dicho acerca de esto una vez, ¿cómo munaqsri podía sentir un parto inminente o la muerte. También, había dicho, que podían convocar a los demás, pero ella nunca había visto hacerlo.

"¿Puedo ir contigo?"

"Es un deber para un munaqsri".

Ella sintió una ráfaga de aire, y entonces oyó la puerta abrirse. Ella lo llamó,

"¿Nos vemos en el desayuno?"

La puerta se cerró de golpe. Ella abrazó sus hombros cuando la habitación se enfrió.



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En algún momento de la siguiente noche, Oso se deslizó en la cama.

Automáticamente, Cassie se enrosco contra su calor. Ella no pensó en lo natural que se sentía al hacerlo. Ella murmuró: "Hola."


El no dijo nada, pero hundió su cara en su pelo.

ella desperto, recordó que estaba molesta con él.


Él la había dejado sola. Su día entero había sido puesto de arriba abajo. Ella había recurrido a comer frutas secas y nueces de un paquete. Ella no podía hacer la mesa sin él. Peor aún, la había pasado aburrido por primera vez aquí. Esto le recordó las tormentas de nieve en la estación: nada que hacer, a dónde ir.


Su respiración sonaba desigual, ahogada. Ella frunció el ceño y llegó a tocar su rostro.

"¿Estás bien?", Preguntó.

"¿Estas enfermo?"


Su mejilla estaba húmeda bajo sus dedos. Aparto su mano hacia atrás como si se hubiera quemado.

"Oso, ¿Pasa algo malo?"


"Llegué tarde", dijo. Su voz temblaba.

"Era el momento. Yo llegue demasiado tarde." dijo él.


"¿Qué quieres decir con demasiado tarde?"

Ella deseaba poder verlo. Ella miró fijamente en la oscuridad como si pudiera atravesarla.

"¿Qué pasó?"


"Debería haber estado patrullando en el hielo. Si yo hubiera estado cerca, yo podría haberle dado a aquel pequeño un alma a tiempo. Si yo hubiera estado una hora antes, todo habría estad bien.”

"Yo estaba a kilómetros de ahí. "


"¿Tarde?" Ella trataba de entender. ¿El había perdido el nacimiento?


"El cachorro nació muerto", dijo él. "Si no hay alma, no hay vida."


Ella podía escuchar lágrimas en su voz. ¿Quería el que ella lo consolara? Vacilando un poco, ella puso sus brazos alrededor de él.

"Todo está bien", dijo. "Yo estoy aquí." Ella lo abrazó.


Fin del capitulo

Traducido x Rania.



Nenas, no se ustedes pero me encanta este tierno Osito de peluche….Y no me molestaría ser su querida. (Ni q c meta en mi cama….) Image and video hosting by TinyPic




martes, 14 de septiembre de 2010

ICE CAPITULO 6 Y 7

SEIS
Latitud 91 ° 00 '00 "N

Longitud indeterminada

Altura de 15 pies


CASSIE SE DESPERTO DE GOLPE." Estúpidos calentadores", murmuró. Apostaba a que Owen estaba jugando en su desgastada computadora en lugar de estar fijándo los calentadores.

"Owen”, Ella le llamo. Echó un brazo atrás y golpeó la pared. Se sentía suave y fría, y se sacudió en estado de alerta. Ella recordó que no estaba en la estación y Owen no podía oírla.
Ella rápidamente se puso en posición vertical y buscó a tientas su linterna. La había dejado en la mesita de noche después de desalojar a su inoportuno visitante. Su corazón latía con tanta fuerza que le temblaban las manos mientras encendía la linterna.

Cassie barrió el rayo luz por la habitación. La luz bailaba sobre el hielo. Las aves marinas talladas brillaban sobre el armario, como si las aves se hubieran congelado en pleno vuelo.

Ella había usado el armario para bloquear la puerta. Había trabajado en ello para estar a salvo sola entre esa belleza de cristal.

Ella exhalo, dejo caer sus hombros y su corazón, finalmente redujo la velocidad.

¿Cómo podía nuevamente haberse quedado dormida? Afuera de este cuarto estaba el hombre que había querido una "NOCHE DE BODAS". Y afuera de este cuarto también estaba el oso polar con quien se había casado. Afuera de este castillo estaba su madre. Cassie no sabía cuál de aquellos tres era más aterrador.

Pero yo no voy a quedarme aquí, pensó. Ella nunca se había escondido de nadie y no lo haría ahora.

Apoyando su espalda contra el armario, echó su peso sobre él. El armario rallaba el piso de hielo.

Ella gruñó cuando deslizó la última pulgada. Se preguntó si el hombre la había escuchado. Cassie agarro su linterna, comprobando el peso de esta para usarla como arma, y luego salió al pasillo.

Nada pasó. Ella estaba sola.Silencioso, hermoso y azul, el pasillo cristalino se sentía pacifico. Su luz brillaba y al final del pasillo, vio varias puertas, había sombras en las paredes de oro reluciente.

Se preguntó que había al otro lado de ellas. ¿Cómo era la palabra…? Munaqsri. ¿Realmente el transportaba almas? ¿Habrán almas atesoradas en las habitaciones?Cassie dio un paso hacia la primera puerta y luego se detuvo. Ella no estaba aquí para explorar. Recuerda al hombre, el oso polar y a mi madre, pensó. Tenía que encontrar al oso e insistirle que la llevara a su casa. Miró hacia atrás sobre su hombro y bajo las escaleras.

Ella encontró al oso en el salón de banquetes. Al verlo, se detuvo en el arco. El Rey Oso tenía una foca sobre la mesa. Su boca estaba manchada de rojo, y la sangre manchaba la mesa, brillaba como escarlata contra el blanco hielo.

El se limpió la boca con la pata, como avergonzado por sus modales en la mesa.

"Te pido disculpas", dijo. "Yo pensé que te encontrabas descansando."

Ahora él se estaba cubriendo el hocico con sus patas. Repentinamente, Cassie estaba consciente de su propia sangre y la fragilidad de su piel. Aquellas garras y dientes y podían desgarrarla tan fácilmente como papel.

Se concentró en la escultura del caribú en un hueco detrás de él, en lugar de las mandíbulas.

"Hace un momento” dijo, forzando su voz a sonar estable y fuerte. "Entró un hombre a mi habitación."

“Ya lo sé. Era yo"

"¡Tu!?". Sintió que toda la sangre se drenaba hacia su cara. Pero. . . pero ella estaba segura de que el intruso había sido un humano: El tenía manos.

"En realidad traté de decírtelo", dijo con suavidad. "Pero tú lanzaste un Piolet sobre mí."
Ella lo miró fijamente y el lamió un poco de sangre fuera de su hocico.

"¿Puedes volverte un ser humano? ¿Cómo. . . ¿Por qué. . ."

"Quería darte la sorpresa", dijo. "Recuerdas que yo te dije que podía alterar la materia. Podemos tomar la forma de las especies que cuidamos, pero no es nuestra única forma, o incluso necesariamente nuestra forma original.

No siempre estoy como ahora me ves. Pensé que eso te haría feliz."

“¿Feliz?”

"Porque tú te volviste humano, y te metiste en mi cama."

"Es nuestra cama", dijo el Rey Oso. "Maridos y esposas comparten la cama."
Mirando sus inmensas y ensangrentadas patas, se sintió enferma. Los esposos y esposas. . . No. Ella no estaba durmiendo con un desconocido. Especialmente un extraño Oso mágico.
Cada fibra de ella quería salir corriendo de la sala de banquetes. Mantén la calma, se dijo.

"Yo cumplí mi parte del trato", dijo. "Me casé contigo. Ahora quiero el divorcio".

"Te asuste", el dijo.

"Lo siento. No era mi intención. Por favor, dame otra oportunidad. Seré encantador".

Ella lo miró mientras la sangre se enredaba en su piel y pedazos de la foca se aferraban a su hocico.

"Tu podrás ser el Casanova de los osos polares", dijo.
"Pero yo no me quedo."

"No me juzgues tan rápido", dijo. "Acabas de llegar."

Cassie bajó la mirada hacia el cadáver de la foca. Era un desastre de trozos esparcidos. Comía como un oso polar, pero hablaba como un hombre. Ella no podía juzgarlo.

Estaba demasiado fuera de su alcance las posibles de que su cerebro, supiera cómo juzgar todo eso.

"No te pareces a nada que yo haya conocido", le dijo.

"Tu brillas. Eres la luz. Eres el fuego. Yo vengo de un mundo de hielo. "

Ella se estremeció. Parecía como si él realmente quisiera decir eso. Nunca nadie le había dicho nada como eso. Se sentía confundida.

"¿Ah, sí?", Dijo.

"Tú sabes lo que el fuego y el hielo hacen?"

Él la miró con sus ojos inescrutables. "Dime".

"El Agua se entibia", dijo Cassie. "Yo quiero irme a casa."

"Te necesito", él le dijo. "Te necesito para mi esposa."

Nunca nadie le había dicho que la necesitaba. Tragó saliva."¿Por qué?", Dijo ella. "¿Por qué yo? ¿Por qué absolutamente debe ser una mujer humana? ¿Por qué no un oso? "

"Porque no quiero que mis hijos sean cachorros", él le dijo.

Por un segundo, Cassie no podía respirar. Niños.

"Sólo los hijos de los munaqsri pueden optar aceptar el poder y la responsabilidad y necesitamos más munaqsri con la inteligencia humana. Necesitamos dispersarnos; nuestras regiones son demasiado grandes. Perdemos demasiadas almas, y las especies disminuyen."

No sabía lo que quería decir por regiones o perder las almas, a ella no le importaba.

"¿Te casaste conmigo para engendrar mi especie?"

"Por supuesto que no es la única razón, también es por lo que te dije sobre tu brillo y la luz, pero nuestros hijos son la parte primordial."

Él parecía tan tranquilo. Ella no podía creer con que tranquilidad decia. ¿Nuestros hijos?

"Tu quieres una incubadora humana". Cassie sintió náuseas nuevamente. Se agarró del borde de la mesa.

"No cuentes conmigo. Por supuesto que no“ le dijo.

"Tu estuviste de acuerdo", él dijo.

"Pero no a tener niños."

Ella no estaba lista para ser madre. Especialmente niños peludos.

“Eres un oso. Tu ni siquiera eres un bípedo”. (Con dos pies)

"Yo puedo serlo", le recordó.

"Los niños no fueron parte del trato", dijo.

"No hay trato." Pasando bruscamente, salió de la sala del banquete.Ella salió del corredor antes de que sus nervios se rompieran y ella corrió.

* * * * * * * * * * * *
Al cruzar a través del arco de cristal, Cassie camino despacio. Ella no podía correr todo el camino. Eran 1300 millas hasta su casa. Ella no podía llegar a su casa por su cuenta. Necesitaba que el Oso la llevara hasta ahí.

Cassie miró atrás hacia el castillo. Sus puntas se alzaban a lo alto y los elegantes arcos brillaban como oro en el amanecer. Un escultor había tallado delicadas líneas de hojas de hielo en las paredes. Rosas, talladas a precisión con sus pétalos, ellas estaban enredadas alrededor de los arcos en las ventanas. Era todo tan hermoso que le hizo sentir un dolor interior que no podía describir.

¿Por qué este lugar tenía que venir con Oso como marido?Se acercó más, y al doblar la esquina del castillo, se detuvo en seco.

"Oh, wow", suspiró ella. Se encontró con un jardín **topiario** de hielo. Cientos de esculturas brillaban a la baja luz del sol. Setos, flores, árboles de manzana, figuras de dragones, sirenas y unicornios.

Con su aliento atrapado en la garganta, Cassie tocó una hoja en un rosal de hielo. Ella podía ver las venas trazadas en los pliegues y los finos pétalos de hielo.
Caminó por los senderos entre los grifos de hielo, fuentes congelados y los árboles con brillantes frutos semejantes al vidrio. Ella se agachó al pasar debajo de un enrejado de hojas de parra. Nunca había visto nada como esto. Era el Jardín del Edén en el hielo.

¿Quién había creado esto? Se volvió para mirar atrás hacia el castillo y vio al Rey Oso de pie en silencio entre las rosas a dos pies de distancia de ella. Ella saltó hacia atrás.

"No hagas eso", dijo.

El no dijo nada, y ella estaba consciente de la formación de sudor en sus axilas. Ella levantó la barbilla y se reunió con su mirada.

"No pensé que fueras la clase de persona que se rinde sin intentarlo" dijo el Rey Oso."
Yo no me rindo", dijo Cassie automáticamente. Ella lo pensó un instante y luego repitió:
"No me rindo."

Había visto directamente su obstinación. Ella lo había seguido hasta que estaba casi sin combustible, a pesar de saber que estaba desobedeciendo las reglas de la estación.

Aquella persecución se sentía como si hubiera ocurrido en algún curso de su vida.
"No es fácil asimilar que tu mundo este al revés", dijo.

"Yo no te culpo por no ser lo suficientemente fuerte como para aceptar lo que has visto aquí, o de no ser lo suficientemente valiente como para querer ver más."

Ella se estremeció, eran dos insultos en un suspiro. Ella no se iba porque era débil o cobarde. ¿O acaso ella lo era?

Y añadió: "Yo había pensado que tendrías la fuerza para ello. No es culpa tuya que yo estuviera equivocado. "

No era por eso. . . Espera... "¿Me estas desafiando?", ella dijo.

El lo considero. "Sí," dijo.

"¿Crees que esto es una broma?"

"Creo que tienes miedo", el dijo.

"¡Maldita sea, claro que lo estoy!," dijo.

Él avanzaba pesadamente hacia ella entre los arbustos de cristal. Su pelo cepillaba las hojas de hielo y estas sonaban como el cristal. Ella retrocedió, tropezando con la estatua de una sirena.
"Puedo mostrarte un mundo nuevo", dijo el Rey Oso.

"Puedo mostrarte maravillas que jamás pudiste imaginar y que no sabes que existen y que todavía no puedes comprender.""Comprendo lo suficiente", dijo Cassie, moviéndose poco a poco alrededor de la estatua, lejos del oso.

"Tú me quieres para la madre de tus hijos. Tus cachorros."

Ella escuchó el aumento en su tono de su voz y se detuvo. No tengo miedo, repitió como un mantra. No lo estoy.

"Voy a esperar hasta que estés lista", el dijo.

"Nunca voy a estar lista."

"Yo puedo esperar mas allá de un nunca."

Cassie se estremeció y aunque no hacía frío se abrazó a sí misma. Su aliento se condensaba en forma nubes en miniatura, pero se sentía tan caliente como lo había sentido en el interior del castillo.

¿Por cuánto tiempo el tenia la intención de mantenerla aquí? ¿Cuánto tiempo era "más allá de nunca"?

"No tienes nada porque temerme," dijo suavemente.
"Entonces llévame a casa."

A casa. Una casa en donde estaba una madre que nunca había conocido y un padre que le había mentido.

"Tu has dado un paso hacia un mundo más grande, Cassie", el dijo.

"¿Por qué deseas tirarlo todo tan rápidamente? Apenas has visto una vislumbra de el. "
Involuntariamente, miró de nuevo en el castillo con sus torres de hielo cristalino y la hiedra que se alzaba sobre él. Si él era real, entonces todo lo que sabía en el mundo, todo lo que sabía de la ciencia y las reglas del universo, eran falsos.

La mitad de ella quería explorar cada centímetro de este lugar. La otra mitad quería volver al día anterior a este.

El llego más cerca de ella y esta vez ella no se retiró."

Tu puedes regresar a la estación a tu," investigación " y pretender que todo está igual que antes. Pero no será lo mismo y nunca más serás la misma. Tú no podrás borrar lo que hoy conoces. Tu mundo ha cambiado."
El estaba en lo cierto. No podía volver a fingir que nada de esto existía, especialmente con su madre ahí para comprobando lo que hizo por ella.

Su mirada fija se quemó y tuvo que apartarla. Vio cómo el sol danzaba en el jardín toparío. Limones y rosas, las esculturas parpadeaban a la luz.

"¿Te gusta?", Preguntó. Parecía extrañamente vacilante.

"Es hermoso", admitió.

"Un Escultor impresionante."

"El castillo en sí ya estaba completo mucho antes de mi gestión aquí", dijo.

"Me he concentrado en los jardines."

¿El Oso polar era un artista? Mirando sus inmensas patas, no podía imaginar que el creara algo tan bello y delicado como los topiarios de hielo. Sus patas estaban diseñadas para matar a las focas, no la esculpir rosas.

"Yo he esculpido todos los días excepto en temporada de nacimiento de osos polares" dijo.

"Durante el corazón del invierno, tengo que patrullar el hielo cerca de las madrigueras. Con mis habilidades munaqsri y la velocidad, tengo la capacidad de detectar un nacimiento inminente o la muerte. La capacidad de transformar el mundo físico hace que mi trabajo sea posible, pero no garantizan el éxito. No puedo arriesgarme a llegar tarde a un parto a causa de mi jardín."

Vaciló, y luego agregó," o incluso por pasar tiempo contigo."

"Para entonces yo no estaré aquí ", dijo con tanta firmeza como pudo.

"Ya veremos", dijo el Rey Oso.

Fin del capítulo
Traducido x Rania


Nota del traductor: *Jardín topario: Es una práctica de la jardinería que consiste en dar formas artísticas a las plantas mediante el recorte con tijeras de podar.
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SIETE
Latitud 91 ° 00 '00 "N
Longitud indeterminada
Altura de 15 pies
CON HOJAS DE HIELO tintinando a su paso, el Rey del oso caminó hacia el castillo. "Tu tienes preguntas," dijo por encima del hombro.

"Yo tengo respuestas. Vamos a negociar? Por cada pregunta que responda, tu sigues un día más en mi castillo".

"Si que te gusta negociar, ¿no?", Gritó tras él.

"¿Cómo sé que cumplirás? ¿Cómo sé que mi madre está en casa? "

El doblo la esquina. "Oye, ¡vuelve!", Ella corrió tras él.

El Rey Oso esperó por la magnífica entrada, al lado de los brillantes pilares.

"Un munaqsri no puede romper una promesa", el dijo.

"Es la forma en que la naturaleza se asegura de que cumplimos con nuestro papel. Es el precio de nuestro poder."

Entró en el interior. Ella lo siguió una y otra vez fue rodeada por esculturas resplandecientes.

"Los vientos trajeron de vuelta a tu madre al hielo mientras dormías", dijo.

"La llevé a tu estación de investigación antes de que despertaras."

Ella se detuvo. Sintió como si no pudiera respirar. Los frescos hielos se tornaron borrosos y ella parpadeó rápidamente. Su madre estaba en la estación, caminando por los espacios en los que Cassie había caminado, sentada en la cocina, cepillándose los dientes en el baño, haciendo todas las pequeñas cosas que Cassie no podía imaginar que su madre hacia, sobre todo siendo la persona mítica que ella era.

Tan sólo pensar en ello hizo que Cassie sintiera como si el hielo se quebraba bajo sus pies.

"¿Ella. . . ¿Estaba bien? "

"Ella estaba bien", el dijo.

Cassie quería preguntar más: lo que él le había dicho y lo que ella había dicho, a que se parecía ella y como sonaba. Pero la garganta de Cassie se obstruyo y el oso siguió alejándose de ella.

"¿Dónde. . . ¿A dónde vas?". Su voz sonaba quebrada.Miró por encima del hombro hacia ella.

"Quiero mostrarte lo que vas a dejar si vuelves a casa. Ven".

Cassie le siguio. Él la llevó hasta las escaleras de caracol azul y entraron a una de las habitaciones que parecían como si estuvieran talladas de diamante. Ella vio una sala de música con un piano de cola translucida y una orquesta con violines y violonchelos.

Las cuerdas de los violines eran increíblemente delicadas hebras de hielo. Vagó por un pasillo iluminado por candelabros de iridiscentes, forrado con hielo liso como espejos.

En una sala de estar había sofás afilados, se maravilló con un tablero de ajedrez con piezas talladas de hielo del tamaño de su mano, cada una esculpida con la forma de un animal del Ártico.
El tenía razón. Nunca había visto un lugar como este. Ella nunca había imaginado que nada de esto existía. ¿Qué otra cosa había acá que ella jamás hubiera imaginado?

Su madre, en casa. Tal vez si ella se tomaba un poco de tiempo, pensó, un par de días tal vez. . . con eso bastara para ver este lugar.
Pensó en los secretos que aquí había y el conocimiento. Un oso que se convierte en un hombre, el hielo no se derrite, un castillo escondido. Ella podría estudiar cualquiera de estos misterios durante años.

Además, piensa en el progreso en la investigación del oso polar, lo que podía hacer, las preguntas que le podría hacer y que él podría responder.

"Tu madre", dijo, haciendo la primera pregunta que se le vino a la cabeza, "¿ella es una munaqsri como tú?"
"No," dijo.
Cassie se volvió hacia él. Estaba sentado junto a una fuente congelada, con imágenes de peces tallados en las corrientes congeladas del agua.

"Mi padre es un munaqsri", dijo.

"Es un. . . El termino más simple es "supervisor." Hay una jerarquía para los munaqsri. Hay munaqsri que se preocupan por las almas de una especie en particular, como yo.

Y hay munaqsri superiores que atienden a todos los munaqsri de una región en particular, como el munaqsri viento. Mi padre es responsable de los munaqsri de una cadena de montañas de Escandinavia.

No lo he visto desde que me convertí en el guardián de los osos polares".
Giro su rostro lejos de ella, como si el estudiara el agua helada que estaba cayendo. Trató de imaginar lo que había el sido antes de convertirse en el Rey Oso.

"¿No siempre fuiste un oso?"

"Un niño de un munaqsri debe optar por aceptar el poder y las responsabilidades", dijo.

"Él o ella son asignados a una especie como un supervisor."

"Así que decidiste convertirte en un munaqsri? Tú tenías una opción? "Ella no sabía por qué aquella pregunta era importante para ella, pero lo era.

"Me necesitaban", dijo.

"Todo en el mundo, osos, pájaros, insectos, ríos, mares, requieren su propio munaqsri para facilitar su existencia. La mayor parte de las especies requieren de varios. Los seres humanos, por ejemplo, tienen cientos. Los escarabajos, aún más. Los osos polares necesitan solo uno, debido a que la población es pequeña. Pero a pesar de eso, hay escasez de munaqsri. Los niños de munaqsri son raros, y el mundo desesperadamente necesita de todos nosotros."

Esto no sonaba a una elección.Con voz pasiva, el Rey Oso dijo, "Hice que mi padre se molestara por mí no-elección. Al ser un munaqsri. . . Nos reservamos para el funcionamiento del mundo, pero no somos realmente parte de él."

La vida en la estación tampoco era exactamente ordinaria. Cassie negó con la cabeza. Ella no podía creer que sintiera empatía con él. ¿Podrían realmente tener cosas en común?

"Debes tener hambre", dijo bruscamente, como si el ya hubiera dicho demasiado.El Rey Oso le condujo por otra escalera de caracol, de nuevo hacia el salón de banquetes.
Bajo sus órdenes, de la mesa broto otro banquete. Se abrió como una flor, cuencos de fruta se abrían como pétalos. De un tiro de tallo sobre el aire floreció una bandeja de pan. Esta flotó hacia Cassie. Mirándolo fijamente, ella se retiró.

"No te alarmes", dijo. El parecía divertido.

La bandeja se sacudió como si estuviera impaciente, empujando los rollos. Ella se puso rígida y se tomo un croissant. Ella no estaba "alarmada." Ella simplemente no había comido alimento que levitara. Él tomó un panecillo con su enorme garra.

Cautelosamente, Cassie se sentó en el trono de hielo. El trono se hizo más chico. Sus dedos rozaron el suelo. Ella pronto se dio cuenta de lo pequeña e impotente que era dentro de aquella inmaculada perfección.

El vapor se elevó desde los platos, y su el estómago retumbó. Se humedeció los labios, su boca se humedeció. Nunca había visto tanta comida. Y todo se veía muy bien.

Ella sacudió la cabeza. Lo imposible había sucedido, estaba sucediendo y su reacción era el hambre. Tal vez era el poder wasadjusting como se diga, con toda su rareza. O al menos su estómago si estaba con hambre. Cogió un plato de zanahorias al vapor en salsa blanca.

El silencio se prolongó y solo era roto por el tintineo de los platos al servirse, ya que estos se empujaban solos en la mesa. Cassie trató de imaginar a su madre en la estación, sentada comiendo. Se la imaginaba con la taza favorita de Cassie, o cuando Owen volteaba los panqueques y ella se imagino a si misma a la edad de cuatro años sobre la mesa a un lado. Una vez más, los ojos de Cassie se sintieron calientes.

Trató de pensar en una pregunta, una inofensiva pregunta, que le permitiera recuperar un mínimo de control de nuevo.

Haciendo sonar su voz tan alegre como pudo, dijo, "Así que. . . ¿Cómo eras de cachorro?
"Muy humanoide", dijo el secamente.

Ella casi sonrió. Él realmente tenía sentido del humor.
"Mi infancia. . .” Hizo una pausa y la miró como si le pesara responder. "Mi infancia fue hace muchos años", dijo finalmente.

"Soy más viejo de lo que parezco, varios siglos."

¿Varios siglos? Ella trató de digerir. "No pareces tan viejo."

"Gracias", el dijo.

¿Varios siglos?

"Tuve una buena infancia, como ser humano", continuó. Mientras Cassie llenaba su plato, él le dijo sobre como es crecer andando a caballo entre las montañas de su padre y en Noruega con su madre. Dijo que su madre, había sido un ser humano ordinario, y ella lo había criado como un ser humano normal. Él había jugado con los niños del pueblo y habían recibido clases con un tutor.

Su madre había tenido esperanzas de que el estudiara leyes. Los fines de semana que había pasado con su padre, el aprendía de todas las cosas que no habían en los libros de su tutor. Todo sobre la magia y las responsabilidades de los munaqsri, aprendiendo a ser un munaqsri utilizó su poder para cumplir con sus responsabilidades.
"Tu turno", dijo cuando terminó.

"¿Qué?", Dijo, sorprendida.

"Tu me hablaras acerca de tu infancia", dijo

Ella vaciló, pero no podía pensar en ninguna excusa para no hacerlo. Además, por alguna razón que ella no conocía, no quería hablar de ello.

Ella le habló de Max y sus aviones, sobre su abuela y su historia, de Owen y sus artefactos. Ella le habló de cómo las cosas eran diferentes en comparación con, la sobrina de Owen en Fairbanks, cuya vida consistía en maquillaje y películas.

"La primera vez que vi una película," Cassie dijo: "Yo tenía cuatro años, mi primer viaje a Fairbanks. Y estaba aterrorizada”.

"No encuentro nada de extraño en eso."

"No fue una película de terror. Fue Mary Poppins". Cuando ella vio por primera vez a Julie Andrews flotar en el aire con su paraguas, había gritado, y papá había le había dado palomitas de maíz para tranquilizarla.

"Me las arreglé para calmarme hasta llegar a la escena en la que los niños saltan en una pintura de tiza."

Ella había pensado sobre esa ocasión y que había gritado tanto hasta quedar ronca.

Se intercambian historias mientras Cassie devoraba pan con miel, un delicioso pescado sazonado cuidadosamente y una tarta de frambuesa. Finalmente, se quedó en silencio.

Se movió inquieta en el trono de hielo. Ella no había querido hablar tanto. Con él era tan fácil hablar. No le gustaba. . . cuan cómoda se había sentido. Se suponía que debía ser el rey oso polar y ahora, cuando lo miraba, parecía un enorme muñeco de peluche o el oso polar de Coca-Cola.

Abruptamente, se puso de pie. "¿Hay algo más en el castillo?" Le preguntó.

"No es necesario apresurarse", dijo. "Tienes una semana completa."

Ella frunció el ceño. "¿Qué quieres decir?""Tu preguntaste por lo menos siete preguntas, así que me debes por lo menos siete días", dijo.

"No es toda una vida, pero es un comienzo."

"Yo nunca estuve de acuerdo con tu trato", ella objetó.

Él la miró parpadeando. "Tienes razón", dijo, con sorpresa en su voz.
"Tú no lo hiciste."

Ellos se miraron por un momento. Entonces el Rey Oso se concentró en la mesa y los platos empezaron a desaparecer. Ella saltó cuando su plato estallo como una burbuja. La vajilla se disolvió en el hielo. El helado mantel se marchito.

"Quédate una semana", dijo, "Y luego decides. Sólo una semana. Has esperado dieciocho años para conocer a tu madre. Tan solo será una semana más“. Él le dijo.

Pensó en todos los recuerdos que justo había derramado, todos los momentos que había vivido creyendo que su madre había muerto. Y ahora. . .Cassie apartó la mirada de los brillantes ojos negros del Rey Oso. No quería pensar en esto.

"Muéstrame más del castillo", dijo.

Él la llevó a un gran salón con columnas que llegaban hasta los arcos y el techo abierto a un cielo claro y sin nubes. Las auroras boreales flotaban hasta el piso azul oscuro reflejando a la perfección la brillante de luz.

Cassie entró en el salón de baile y resbalo aterrizando sobre su trasero.

El Rey Oso salto hasta ella. "¿Estás bien?"

“Si, bien, bien." Sentía su coxis lastimada. El inclinó su cuello hacia abajo para ayudarla, y ella automáticamente huyo. Se puso de pie por su cuenta.

"Nunca me di cuenta de que estuviera tan resbaloso", dijo, había un tono de disculpa en su voz.
"Tu tienes patas de oso", dijo. "Necesito **crampones** en esta planta. O patines de hielo."

Ella arrastro los pies hacia un pilar. Fuera del salón de baile, a través de los arcos, pudo ver las esculturas del brillante jardín topiario con reflejos de la aurora por la noche. Era tan hermoso que el aliento quedaba atorado en su garganta.

De repente ella tuvo una idea. Ella no se detuvo a pensar si era o no una buena idea. Se sentó rápido, y desató sus **mukluks**. Ella movió los dedos de los pies dentro de las tres capas de calcetines.

El Rey Oso flotaba cerca de ella. "¿Te has hecho daño?".

Cassie utilizo el pilar como soporte.

“Aun no." Ella dijo.

Empujándose en calcetines, ella patinó en el salón de baile. Era una pista perfecta de hielo. Chillo, al estrellarse contra el pilar contrario. Agarrándose de este, llamó al Rey Oso.
"Tu turno".

El la miró horrorizado.

Ella se rió a carcajadas. Y se sintió mejor. "Es demasiado poco digno para usted, su Alteza Real ursinos?"

"Se dice Munaqsri. Y yo soy simplemente Oso."

Extendiendo las cuatro patas a lo ancho, Oso patino por el salón de baile sobre su estómago. Con las piernas extendidas hacia afuera, él giró a ciento ochenta grados hacia una parada. Sonriendo, Cassie se empujó fuera de la columna y se deslizó hasta el centro de la habitación. Ella se estrelló contra Oso.

"Huy, lo siento", dijo, desenredándose a sí misma. ¿Qué estaba haciendo? Él no era su amigo, era un oso mágico que transferencia las almas de los osos polares.

"No te muevas", él le dijo.

Ella se puso tensa, pero obedeció. No debería haber iniciado esto. Se suponía que ella debía estar camino a su casa. Antes de que pudiera completar cualquier pensamiento, Oso la empujo. Ella se salió del salón de baile.

Riendo, ella se afianzo de un pilar.Volvió a mirar al oso polar. Una semana, era lo que él le había pedido. ¿Era acaso un precio tan terrible a cambio de todas las maravillas que había visto?

"Una semana", dijo. "Yo me quedo durante una semana."


Fin del capítulo.
traducido x Rania

Nota del traductor:

* *Camprones**: son elementos
metálicos adaptables a la suela de determinados tipos de bota para posibilitar o mejorar la adherencia de ésta a superficies heladas o nevadas.
**Mukluk** Son botas que pueden ser adornados con borlas y cuentas y puede ser forrada con pieles como, la foca el conejo , el zorro y el mapache se utiliza en climas fríos. Esta es una ventaja en condiciones de frío extremo, donde la transpiración puede convertirse en un factor de congelación en los pies.

lunes, 13 de septiembre de 2010

FIRELIGHT POR Sophie Jordan

HOLA NENAS BELIKOV HACIENDO UNA BREVE PAUSA EN ICE. RECOMENDANDO PARA USTEDES FIRELIGHT, EN ESPAÑOL "A LA LUZ DEL FUEGO" de la SAGA " DRAKI"


SINOPSIS
Una verdad oculta. Enemigos mortales. Amor condenado.Señalada como especial a una edad temprana, Jacinda sabe que todos sus movimientos son observados, pero ella anhela la libertad para tomar sus propias decisiones. Cuando rompe el principio más sagrado de los de su clase, casi paga con su vida. Hasta que un hermoso extraño la rescata.
Un extraño que ha sido enviado a cazar a los que son como ella. Para Jacinda es un “draki” un descendiente de los dragones cuya mayor defensa es su habilidad secreta de tomar forma humana. Forzada a huir al mundo mortal con su familia, Jacinda lucha por adaptarse a su nuevo entorno. La única luz brillante es Will.
Maravilloso y esquivo Will quien revivía a su “draki” interior. Aunque ella se siente irresistiblemente atraída hacia él, Jacinda conoce el oscuro secreto de Will: Él y su familia son cazadores. Ella debería evitarlo a toda costa, pero su “draki” interior está escabulléndose lentamente, si muere, ella se quedara como un ser humano para siempre.
Hará lo que sea para evitarlo. Incluso si eso implica acercarse a su enemigo más peligroso. Poderes míticos y asombroso romance se encienden en esta historia de una chica que desafía todas las expectativas y cuyo amor atraviesa una antigua barrera.
Ya Salio a la venta el 7 de septiembre de este año!!!

WAAAAA BABASSSSS OTRO LIBRO Q ME TENDRA ARRANCANDOME LOS PELOS!!!!
ACA ESTA EL TRAILER NENAS!


La autora dice que al final de cada libro de la saga obtendremos respuestas y que la serie cuenta con elementos como la fantasia y lo paranormal, pero basada en el mundo moderno. Claro que el romance es el corazon de la historia!!

Tambien comenta que apesar de que la protagonista es un ser mitico es una chica como todas.

Segun lei las reseñas de este libro pintan estupendas ya que el concepto de que las personas se conviertan en drakis, descendientes de los dragones y que puedan cambiar de humano a forma de dragón es extraordinario.

Aparte es una idea definitivamente nuevo y vigorizante. Además de una historia llena de diversión

Tambien dice que no te toma mucho tiempo conectarte con la protagonista principal, Jacinda ya que es muy decidida, su personalidad y buen corazón es distinto. Ser parte Draki es un orgullo en su hogar. Pero su madre desprecia sus raíces y su hermana nunca se convirtió en el draki que anhelaba ser. Jacinda es obligada a dejar su vida atrás y es empujada a un mundo mortal, donde su draki lentamente es drenado, Jacinda comienza a enfrentar muchos problemas.

Al estar rodeado de gente que no entendía que para ella todo esto era difícil de digerir. El único santuario que ella tenía era la Voluntad.

Tambien esta el wapisimo cazador que fácilmente podría tomar su verdadera existencia, en un mundo sin dragones. Will que irónicamente es el que desperto su necesidad de ser ella misma.

Su relación es encantadora y entrañable. La lucha hace que se mantengan alejados el uno del otro habla que todo esto fue bastante entretenido.

La decisión de que Jacinda tuvo que hacer fue impactante. Definitivamente les dejara sin palabras y suspirando por que continue!

En general, Sophie (La autora), ha reunido con éxito a los dragones y dice que es leeran un enfoque interesante y diferente a lo paranormal.

Haganse un lado Team Vampiros y lobos que el TEAM DRAKI están aquí para quedarse!...Bueno eso dicen.... jejejeje!

Espero tenerles pronto noticias sobre esta futura traduccion ^^

domingo, 12 de septiembre de 2010

ICE CAPITULO 4 Y 5

CUATRO
Latitud 76 ° 03 '42 "N
Longitud 150 ° 59 '11 "W5 pies de altitud


EL OSO iba dando saltos por la nieve. Cassie se agarró de su pelo grueso y ella apretó los dientes cuando el impacto sacudió sus huesos. La nieve formaba grandes ondas.

"¿Tienes miedo?", Le Gritó el oso a ella.

"Me siento igual que en el infierno."

"Mantente apretada a mi piel, y así no habrá peligro", dijo él.
Extremadamente, el aumentó la velocidad. El blanco mar helado parecía desenfocarse, precipitándose debajo de ellos. Ella cerró los ojos, y luego los abrió. No pienses en el oso, se repetía a sí misma. Enfócate únicamente en el paseo.

El oso se desplazó rápidamente por el hielo. Las sombras eran rayadas. Las estrellas se alargaban como la cola de los cometas que aparecían en las fotografías.
Cada vez más y más rápido. Se sentía como si estuvieran volando. Se movía más rápido que en una moto de nieve, más rápido que en el avión de Max. El viento azotaba en su cara, y se rió en voz alta.

Ella quería gritar a todo pulmón, ¡Mírame! Soy más rápido que el viento! Que el sonido! Que la luz!, Se sentía como si fuera la misma luz. Ella era una aurora cruzando el Ártico.Corriendo una y otra vez.

Eventualmente, cuando las estrellas se fueron desvaneciendo en el cielo, ella cayó en un ritmo adormecido. Su mochila rebotada, causándole moretones en sus hombros.
Ella monto sobre el en silencio, excepto por duro silbido del viento.Varias horas más tarde, Cassie escucho el hielo crujir bajo las patas del oso. Los gránulos crujieron en el monumental silencio del ártico. Ella se enderezó y toco sus adoloridos muslos.
El oso había disminuido su paso y ahora simplemente caminaba a través del brillante y congelado mar. La tierra estaba pintada de con rayas blancas y azules por el hielo, era el reflejo del cielo y el pálido sol.
Retorciéndose dentro de su parka, Cassie busco su GPS en el interior de su bolsillo. Apretó el botón de encendido para buscar la señal.
Ella lo movía hacia adelante y atrás, tratando de obtener una clara lectura. La longitud fluctuaba desordenadamente: 0 ° a 180 °, como si estuviera en el Polo Norte. Peor aún se dijo, la latitud era de 91 °.
Esta lectura no tenía sentido. No podía haber un satélite en un lugar que no existía. Ella sacudió el GPS, pero la lectura se mantuvo anormal. Cassie volvió a mirar fijamente y su corazón comenzó a latir más rápido.
O el GPS estaba funcionando mal o. . .O esta era una prueba empírica de que lo imposible era real.Cassie se inclinó hacia delante y se aclaró la garganta.

“Disculpame. . . . Um, ¿dónde estamos? "

"A una milla del norte del Polo Norte", dijo.
Obviamente, el GPS estaba descompuesto, y el oso estaba equivocado. O estaba mintiendo. Pero ella no necesitaba mucho del GPS o del oso. Ella conocía al menos una media docena de formas tecnológicas en un grado bajo, como para encontrar el sur.
Todo lo que tenía que hacer era dirigirse en esa dirección, y ella iba a encontrar la estación. Todo estaba bajo control. Ella podría ser como una la bolsa de hielo, pero ella estaba bien y viva.
Ni siquiera tenía frio.Tendría que sentir frío. Su aliento se condensaba en forma de cristales sobre el borde de la capucha, pero se sentía caliente. Sus axilas estaban húmedas y el cuello de la picaba por las muchas capas que llevaba. No tenía sentido.
El aire tenía que ser lo suficientemente frío como para la congelarla en cinco minutos. Por delante estaba el magnífico ejemplo de los espejismos del aire del Ártico que Cassie jamás había visto.

Cassie entrecerró los ojos frente al castillo cuando vio que el oso la llevaba hacia él. Nunca había visto un espejismo tan hermoso. Espirales se elevaban por encima de ella. Ellos brillaban a la luz, el hielo se rizaba en puntas semejantes a banderas, medio congeladas.
Esperó al acercarse a que este se encogiera a sus proporciones normales: Pensó era algo común o un afloramiento del hielo que había sido forzado por un truco de luz.

Pero no se encogía o se estiraba. Brillaba como una joya en la luz del sol. Cassie sintió que su estómago apretarse.
Tenía que ser un témpano de hielo congelado sobre el hielo, era tan blanco como una piedra lunar, mientras que el hielo marino que lo rodeaba era de un brillante color turquesa, pero ella nunca había oído hablar de tal antiguo iceberg sobre el hielo, excepto cerca de Ellesmere, en el lado opuesto de Canadá.
Estudió el GPS, este continuó mostrando su absurda lectura. Incluso a la velocidad fenomenal en la que el oso había viajado, no hubiese podido llegar a mil trescientas millas del Polo Norte. . . . ¿O podría ser?
No. Simplemente no era posible. Tenía que haber otra explicación, una explicación científica y racional. Deslizó de nuevo el GPS en su parka.

Alzando la vista nuevamente, vio una pared de hielo azul alrededor de un castillo semejante al ópalo: “¡Ah!” dijo ella con voz débil. No fue un espejismo. Ella inclinó la cabeza para ver las torres coronadas con banderas que se alzaban detrás de la pared.

"Bienvenida a mi castillo", dijo el oso.

No podía existir un castillo en el Ártico. La extensión entera había sido cubierta por la fotografía del satélite. Alguien habría visto el castillo.

Más allá de todo eso, pensó, de que era de hermoso.El oso polar paso a través de un arco de hielo azul y entro en los terrenos del castillo.
Estaba adornado con torres y arcos colgantes que brillaban por encima de ella. Luego llego ante, una gran puerta, era una red cristalina de seis metros,mientras se abría, sonaba como mil copas de champagne tintineando en un brindis. El oso la condujo adentro.

Pero el interior. . . le quitó el aliento. Ella estaba dentro de un arco iris. Lámparas en forma de araña brillaban con un millón de fragmentos de hielo que bailaban con colores sobre el vestíbulo. El hielo fresco cubrían las paredes, con remolinos de zafiros y reflejos esmeraldas.

Y al final de las columnas, rosas congeladas de rojo rubí. Se olvido del GPS , se olvido que todo era un imposible, Cassie se bajó la máscara de la cara y echó hacia atrás la capucha. Extrañamente, sus mejillas se sentían calientes.
Levantando sus gafas, ella bizqueo los ojos por los destellos. Nunca había visto algo tan maravilloso. Su imaginación no podría haber creado todo esto.
Ella se deslizó de la espalda del oso y se acercó a la pared. Era demasiado real, demasiado detallado para ser una alucinación. Luego ella llegó hacia él y se detuvo a una pulgada de distancia. ¿Y si no era real?

"¿Y ahora vas a liberar a mi madre?" Pregunto.El oso estaba detrás de ella.
"Una vez que hayamos hecho nuestros votos, procurare hacerlo", dijo.

“No puedo ponerme en contacto directamente con los trolls, ellos están más allá de mi región, pero yo enviaré un mensaje con el viento."

Ella no podía apartar los ojos de la pared de hielo arcoíris. "Los votos?", Dijo ella.

"¿Cassandra Dasent, tu juraras por el sol, la luna, el mar y el cielo, la tierra y el hielo, ser mi amada esposa a partir de ahora hasta que tu alma abandona el cuerpo?"

Hasta que mi alma abandona mi cuerpo. Quiso decir hasta la muerte. Su amada esposa hasta la muerte. Cassie tragó saliva.

"¿Esto es. . . ¿Es así como vamos a completar la negociación?"

"Sí", dijo.

Lo dijo con una total naturalidad. Y sí, hacia eso cumpliría con la negociación. Sí, esto hará que su madre vuelva a la vida.

Cassie respiró hondo y puso su mano enguantada en la pared de hielo. Se sentía sólido y real. De pronto, ella no podía dejar de creer: su madre estaba viva y a punto de ser rescatada. Todo lo que tenía que hacer era decir unas palabras. Era tan simple, tan fácil.

“Muy bien. Que debo hacer."

"Debes decir los votos nuevamente ante mí ahora mismo", le dijo.

De algún modo le pareció peor. Ella no podía casarse con él. Se suponía que debía casarse con un investigador en unos años, o con un científico que amara el Ártico tanto como ella lo hacía.

A veces soñaba con iniciar su propia estación de investigación, donde ella y su futuro esposo llevarían expediciones juntos. O tal vez ella no se casaría en absoluto. Al igual que su abuela, que llegaría a ser una anciana con un decena de pretendientes. De todos modos, como se suponía que iba a casarse con un oso hablador.

Pero esto no era una boda de verdad. Eran sólo palabras. Ella no tenía que vivirlo de verdad. Ella sólo tenía que decirlas, y ella lograría lo que nadie más, ni su padre o su abuela, nadie había sido capaz de lograr traer a su madre de vuelta!

"¿Tu. . . "Ella se detuvo. "¿Cómo te llamas?"

Ella se volvió para mirarlo. Su enorme cabeza estaba a escasos centímetros de su hombro. Instintivamente, ella se estremeció. Ella no podía hacer esto. Él era. . . Ella no sabía lo que él era: Magia o monstruo, depredador, o salvador.

"Puedes llamarme Oso", dijo.

"Oso", ella repitió.
Ella se casaba con una criatura que simplemente se llamaba Oso y que salvaría a una mujer que nunca había conocido.Ese era el punto: una mujer que nunca había conocido. Cassie no había conocido a su madre. Todo lo que tenía que hacer era decir algunas palabras, y ella podría cambiar eso. Su madre iba a vivir de nuevo.

Mirándole a sus ojos negros, empezó a decir. "¿A ti, Oso, juro por el sol y la luna. . . "
Luego de hacer esto, ella demandaría regresar de nuevo. El no querría a una esposa indispuesta. Ella conocía la historia de la abuela.
Él le había dicho lo mismo a su madre, que no tendría a una esposa indispuesta. Él no se lo negaría a Cassie. Tendría que divorciarse al poco tiempo de casarse con él.

"El mar y el cielo. . . ".

Podía divorciarse, ¿Verdad…? Su voz vacilo un poco. Ella sintió un rugido en los oídos.

"La tierra y el hielo", él incito."La tierra y el hielo", dijo Cassie.

Casi estaba hecho. ¿Qué significaba casarse con el Oso Polar rey? Sus ojos parpadearon ante la puerta de red cristalina que brillaba como mil estrellas para mirar de vuelta nuevamente al oso.

"Para ser tu amado esposo a partir de ahora hasta que tu alma abandone tu cuerpo", el la animó.

"Y traerás de vuelta a mi madre?", Dijo.

"Sí", dijo él. "Nuestros votos serán nulos si no cumplo".

Cassie cerró los ojos. Ella tenía que hacerlo. Desde los cuatro años de edad, ella había creído con todo su corazón que su mamá estaba en un castillo de troll.

“Muy bien. Vamos a terminar esto. ¿Para ser mi amado esposo, desde ahora hasta que el alma abandone el cuerpo?"

"Acepto", el dijo.

Le pareció escuchar un ruido como el de una campana, pero ella no lo escucho en sus oídos. Ella lo oyó en el interior, como si se tratara de una resonancia en su caja torácica. Sus rodillas temblaban.

"No tengas miedo", dijo en voz baja. "Mientras estos muros estén en pie, nada aquí te hará daño."

Cerrando sus ojos, ella trató de respirar. Se sentía como si no hubiera suficiente oxígeno.

“Vamos” dijo él.

Cassie abrió los ojos para ver al oso caminando hacia un reluciente pasillo. Por un segundo, ella no se movió. Ella miró por encima del hombro hacia el mundo exterior, y luego suspiro y siguió al oso.

El pasillo se ensanchaba al llegar a un salón de banquetes de oro resplandeciente. Las paredes brillaban con la luz de las velas en los candelabros. Cassie parpadeaba al ver los destellos.

El techo translúcido de la catedral resplandecía como un vitral. Miró a su alrededor con asombro. Había aves y animales esculpidos que decoraban las paredes y los techos.

Los contrafuertes arqueados sobre las estatuas. Una mesa de banquete se extendía a lo largo de la sala con sillas semejantes a un trono de hielo en ambos extremos. Esto se parecía. . . Trató de pensar en algunos sitios para compararlo y fracasó. Era como si cada hermoso rayo de luz y cada forma hermosa de hielo que ella había visto en su vida, estaban aquí al mismo tiempo.

"Hemos tenido un largo viaje", dijo el oso, detrás de ella. Asustada, ella se dio la vuelta para mirarlo a la cara.

"Tienes deseos de comer."

Cuando se volvió de nuevo hacia la sala del banquete; la enorme mesa que había esperado en todo su esplendor en silencio ahora se desbordaba con los alimentos. Las frutas caían en cascada desde cuencos de cristal de hielo. El vapor se elevaba de platos de color blanco azulado. Los panes se apilaban en pirámides. Ella aspiro como cien especies.

"No entiendo", dijo. No vio a ningún camarero o cocineros, nada que explicara el repentino banquete.

"Es alimento", dijo con suavidad. "Se come."

Para demostrárselo, el oso polar ingirió una hogaza de pan entera. Ella negó con la cabeza. El acto era tan incongruente, el con su aspecto feroz.

"Los osos no comen pan", dijo. “Eres carnívoro."

"Todos tenemos defectos", le dijo.

¿Era una broma? ¿Tenía el sentido del humor? Ella lo miró fijamente. "Esto no puede ser verdad", dijo.

El olfateo uno de los tronos. "Por favor. Es el tuyo. "
Guardando la distancia, la dejó acercarse. A su trono. Se quito los guantes y las manoplas, tocó la forma rizada de los brazos del trono de hielo.

"No está frío", dijo. Se trataba de un castillo de hielo. Debería estar frío o el hielo se estaría derritiendo. Pero estaba tan cálido como dentro de la estación.

"No gotea nada aun."

"No se puede derretir", él le dijo. "No mientras yo esté aquí. No voy a permitir que se derrita”.

Ella retiro su mano hacia atrás. "¿Qué quiere decir" permitir "?" Ella dijo. "El hielo no pide permiso."

"Es parte de ser un munaqsri", dijo él.

"Un Luna--Sree", repitió. Sonaba a dialecto Inupiaq.

"Sí", dijo él.

"Tu palabra para 'hablar en oso?", Preguntó ella.

"Significa" guardián", dijo. "Somos los guardianes de las almas. Todo ser vivo necesita un alma, y todo lo que muere deja un alma. Munaqsri son los que hacen la transferencia y transportan las almas."

Cassie le miró de nuevo.

"La alteración de las moléculas. Ese es uno de los. . . poderes, por falta de una mejor palabra, aquella naturaleza se nos ha dado para que podamos cumplir con nuestro papel", dijo.

"Sobre el hielo, lo uso para llegar a mi osos. Aquí, lo uso para darle forma a mi casa, la comida en la mesa, el calor en tu cuerpo."

Se sentía como si estuviera girando en una centrifugadora, mareada por la luz brillante de las arañas, los olores de las especias, y la extraña forma de las palabras del oso.

"Tu transfieres a las almas", ella repitió.

"¿Otros como tú, almas de-munaqsri transfieren las almas?"

"Somos de forma invisible para que así la vida continúe", dijo.

"Los científicos deben haberlos visto", ella se opuso.
"¿Cómo puede ser que tu… transfieras almas. . . y nadie se haya dado cuenta? ¿Cómo puedes estar aquí, en un castillo y que nadie lo haya hecho? ¿Cómo puedes ser un oso que habla?" Se detuvo al escuchar su voz quebrarse.

"La gente nos ha visto antes", dijo. "Avistamientos Munaqsri han inspirado muchas historias. ¿Has oído historias de hombres lobo y sirenas? **Sedna**y la abuela Sapo? **Horus** y **Sekhmet**?

"Las historias, no cientificas", dijo Cassie. Como la historia del Rey Oso Polar y la hija del Viento del Norte.

"Tienes razón. Las historias no son exactas ", dijo. "Sedna, por ejemplo, aparece en los cuentos como una diosa sirena, pero en verdad ella es la mayor munaqsri del Océano Ártico. Ella supervisa todas los munaqsri en esa región, al igual que los vientos supervisan a los munaqsri del aire."

Hizo una pausa. "Tu familia no te ha explicado nada de esto?"

"No existe tal cosa como las sirenas", dijo. "Y yo no creo en la magia."
Sabía que al mencionarlo era una cosa tan ridícula para decir. Ella estaba hablando con un oso en su castillo mágico en una parte del Ártico, algo que no podría existir.

"No somos mágicos", dijo. "Somos parte de la naturaleza. Somos. . . el mecanismo por el cual la vida continúa. Todo lo que hacemos, transforma la materia, el movimiento en altas velocidades, los nacimientos y muertes inminentes son parte del diseño de la naturaleza es lo que nos permiten transferir las almas de los moribundos al recién nacido."

"No creo en las almas", dijo con tanta firmeza como pudo.

"Un cerebro es una colección de reacciones químicas. Neuroquímicos complejos."

“Como tú quieras” dijo con suavidad.

Lamentó no estar en la casa adonde ella pertenecía, y donde las cosas tenían sentido. ¿O es será que sólo tienen sentido porque papá y abuela le habían mentido? ¿El mundo aun tendría sentido después de que ella conociera a su madre?

Al ver que ella no toco la comida, el oso polar ladró a la mesa, y los platos se derritieron. Juntándose en el agua de color, extendiéndose sobre la mesa para formar un mantel de encaje.

Los panes y sopas desaparecieron como una explosión de burbujas. Cassie retrocedió.

“Vamos”. Dijo el oso. "
Tú debes estar cansada después de nuestro largo viaje. Yo te mostraré la habitación. Tal vez deberías descansar mientras hago los arreglos para la liberación de tu madre."
No podía imaginarse dormida ahora, aquí. Pero ella siguió al Oso hacia el esplendor brillante del pasillo de la sala de banquetes, a lo más profundo en el castillo. Ella se aferró a sus palabras como a una tabla de salvación: Los arreglos para la liberar a su madre.

Las patas del oso eran silenciosas sobre el hielo. El silencio se abrigo a su alrededor como el pasillo angosto y oscuro del castillo. En las sombras, el oso se miraba imposiblemente enorme.

Luz de las velas bailaba sobre las caras de los animales que estaban en las paredes de oro. Los blancos, ojos de hielo se quedaban mirando a Cassie. Ella se encogió ante de ellos.

Todos sus instintos le gritaban que corriera hacia la luz. Profundamente azul, el hielo la rodeaba. Se sentía sepultada. ¿Era así como su madre se sentía en el castillo del troll? Ella cayó al suelo y fue capturada por los trolls.

Cassie intentó imaginar la vida de su madre en un castillo, y fracasó. ¿Quién era su madre? Cassie deseaba poder recordarla. Sería como un extraño. . . como el oso. Repentinamente, la idea de conocer a su madre era aterradora.

El oso se detuvo al pie de una escalera. La luz de las velas color ámbar lamian su piel. Sus ojos eran sombras inescrutables. Parecía salvaje en la oscuridad.

"Vas a encontrar la habitación en la parte superior de la escalera", el dijo. "Es posible que quieras llevar una vela."

Ella cogió una vela de un candelabro en la pared. Incluso la cera era de hielo, y como todo lo demás, no estaba frío.

Él rugió: "Espero que seas feliz aquí."

Ella no tenía intención de quedarse por bastante tiempo como para ser feliz o infeliz. Solo lo suficiente para garantizar que su madre era libre, y luego ella le exigiría al Oso por su regreso. Pero por ahora, no dijo nada. Ella simplemente agarró la vela y lo miró fijamente.

Él se retiró hacia las sombras azules, y luego ella estaba sola. Levantó la vela más alto para que la luz brillante cayera sobre las escaleras.
"Sólo hasta que ella sea libre", Cassie susurró. Y entonces ella se estremeció, aunque no hacía frío.


Fin del Capitulo


Nota del traductor: Sedna (deidad), una deidad femenina perteneciente a la mitología inuit.
Sekhme era la diosa guerrera del
Alto Egipto . She is depicted as a lioness , the fiercest hunter known to the Egyptians. Se la representa como una leona
Horus "el elevado", dios celeste en la
mitología egipcia. Se le consideró iniciador de la civilización egipcia.

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CINCO


Latitud 91 ° 00 '00 "N

Longitud indeterminado

Altitud de 15 pies


TAL COMO EL OSO HABIA DICHO, Cassie encontró una habitación en la parte superior de la escalera. Empujó la puerta, una gruesa capa de hielo de un opaco color turquesa. Sostuvo la luz en el interior.

"Oh, wow", dijo.

Todo parecía como si estuviera rociado de diamantes: vestuario, lavabo, mesa, cama. La cama con dosel arqueado de quince metros en el aire y estaba hecha de rosas de hielo brillantes que estaban entrelazadas como un encaje.
Cada una de las cuatro esquinas talladas como colmillos de narval.
Cassie tocó una de las suaves curvas. Al igual que todo el hielo en el castillo, se sentía tan cálido y seco como madera. Sobre la cama, habían colchones de plumas que se amontonaban a la altura de la cintura, y las almohadas estaban apilados a la altura del cuello.

Ya en el interior, puso la vela sobre una mesita de noche. Ella se quitó la mochila y abrió el armario. Una camisa de dormir revoloteaba en una percha individual. Cassie toco la seda. ¿Era para ella? ¿Por qué el oso quería que ella la usara. . . Apartó a un lado ese pensamiento y cerró el armario.

Se sentó en el borde de la cama y ella pensó en la historia de su abuela, el único vínculo que ella realmente tenía con su madre. Erase una vez. . . Todo lo que sabía de su madre era un cuento de hadas.

Ella se recostó en las almohadas y trató de imaginar a su madre, la hija del Viento del Norte. Sin proponérselo, se quedó dormida. Ella soñaba con una mujer de cabello oscuro y un oso polar que negociaba en la nieve arremolinada del Ártico. Cuando Cassie miró con más atención, se fijo que la mujer tenía su propio rostro.

Varios minutos u horas más tarde, Cassie se despertó en la oscuridad por un sonido rasposo. Automáticamente trato de alcanzar la luz de su cabecera, ella recordo en el mismo instante que no estaba en su casa y en su cama, no tenía ningún cerrillo para encender la vela y su linterna estaba en su mochila de suministros. Ella se puso erguida.
“¿Quién está ahí?" Le preguntó. Sus oídos estaban atentos, escuchando todo. No oyó nada.

El oso le había dicho que no había nada dentro de estas paredes que le hicieran daño. ¿Podría ella confiar en él?, "Tengo una imaginación muy hiperactiva", se dijo a sí misma.

Ella se acostó sobre las almohadas.

Ella sintió el colchón a su lado hundirse.

Dando un tirón a las sabanas, ella saltó de la cama.

"¡Fuera de aquí!" dijo.

"No te alarmes", dijo una voz. No reconoció la voz. Era masculina.

Maldita sea, ella debería haber encontrado la linterna cuando ella se despertó por primera vez!. Su corazón latía con fuerza mientras retrocedía hacia la pared.
Moviéndose poco a poco a lo largo de ella, se deslizó hacia la mochila. Llego hasta el lavabo, y una mano le tocó el brazo. Ella dio le dio un codazo hacia atrás con todas sus fuerzas. Ella lo sintió doblarse.

"No me toques", dijo ella.

"No te hare daño", él resopló.

Ella siguió avanzando hacia su mochila. ¿Dónde estaba? Ella pensó que estaba en la esquina. Su pie golpeó algo sólido un bulto.

"Solo un grito y tendrás a un depredador de cuatro metros en tu garganta", le advirtió.

Al sentir nuevamente al bulto ella se arrodilló. ¿Dónde estaba el oso? ¿Por qué dejó que este extraño entrara? Esto le recordó que ella sabía muy poco acerca de por qué el oso la quería aquí.

"¡No tengas miedo, querida", el dijo. "Es nuestra noche de bodas."

¡Oh, Dios. "Tú no eres el oso polar", dijo Cassie. "No me case contigo". Ella aflojó la parte superior de la mochila.

"Yo soy el Oso"."
"Lo que el Oso es, es un peletero. Y mucho menos es un humano."

Soltando las hebillas de la mochila, su mano rozó la madera. Mejor que una linterna, pensó. Ella sonrió mientras se ponía en posición rapaz sobre el hielo cuando ella saco su piolet. (Herramienta de montañismo) agarró la manija y la levantó.

"¿Me veo como un idiota?"

"Te ves hermosa, incluso con un Piolet."

El podía verla en la oscuridad? Ella apretó el agarre. Su corazón dio un vuelco, pero mantuvo la voz firme.

"Sólo por las dudas en las noches."

"Puedes confiar en mí. Yo no soy tu enemigo. En tu corazón, tú lo sabes."

"Un paso más y yo juro me voy sobre ti."

El puso su mano sobre su hombro. "No creo que eso es lo que quieras".Cassie se balanceo.

Ella sintió una ráfaga de aire: El había saltado hacia atrás.

"Fuera", dijo ella.
Apretando el piolet, avanzó sobre él en la oscuridad. Ella lo escuchó retirarse.
Oyó la puerta abrirse y luego cerrarse. Su corazón latiendo hasta su garganta y su respiración era tan rápida, que no bajó el piolet.
Sus manos sudaban, y Cassie se dio cuenta con horror y vergüenza que ella estaba llorando.


Fin del Capitulo
Traducucido x Rania
Ayyyyyyyyy nuuuuuuq nerviOs...O.o q estes dormida y un tipo bien tranquilo..."Hola es nuestra noche d bodaS aki toy x un pechisquito...ah x cierto no t asustes!!!!
Queeeeeeeeee.....queeeeeeeeeee!!!! Me muerO.
Espero q le guste la historia, realmente es tan bonita casi parecida a la Bella y la bestia pero en moderno y como les dije...UNA LUNA D MIEL CONGELADA!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

ICE CAPITULO 3

Este capítulo se lo dedico a mi hija que ahora cumple añitos y que es MI ADORACION, MI AMADA y este poema de E.E.Cummings es para ella.

"LLEVO TU CORAZON CONMIGO"

"Llevo tu corazón conmigo lo llevo en mi corazón nunca estoy sin él. A donde quiera que voy vas tú querida. Y todo aquello hecho por mí es gracias a ti, mi amada. No le temo al destino ya que tu eres mi destino, mi amor. No quiero ningún mundo porque hermosa tu eres mi mundo, mi certeza.

He aquí el secreto más profundo que nadie conoce... He la raíz de la raíz y el brote del brote y el cielo del cielo de un árbol llamado vida que crece más alto de lo que el alma pueda esperar o la mente ocultar. Es la maravilla que mantiene a las estrellas separadas. Llevo tu corazón Lo llevo en mi corazón".

Aunq aun eres una bb yo se que tu sientes cada una de estas palabras, t amo nenita!


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TRES
Latitud 70 ° 49 '23 "N
Longitud 152 ° 29 '25 "W
Altitud 10 pies

Estaba a sólo unos pocos metros de la puerta. Si ella se estiraba, ella podría seguramente entrar en el interior, con el metal sólido entre ella y el oso.
Pero ella le había llamado y él había venido. El dardo tranquilizante el cual le había disparado, ahora estaba sobre el hielo frente a ella.
Imposible, inexplicablemente, el oso se lo había traído. Se sentía mareada, y sabía que estaba temblando. Ella alzó los ojos para mirar al oso. El era una masa de sombras en el borde de los reflectores de la estación. Ella podía distinguir la forma de su hocico y el pálpito de sus hombros.


"Cassandra Dasent", el dijo.


Su voz era como un suave murmullo. Ella sentía como si su corazón dejara de latir.El habló.Era difícil respirar, y se sentía mareada. Él había dicho su nombre. Estaba segura de que lo había escuchado decir su nombre.


Pero los verdaderos osos polares no hablaban. No podían. Sus bocas no estaba hechas para ello.


"No voy a hacerte daño", dijo.El no tenía las justas cuerdas vocales para hacerlo. Su hocico no podía moverse como lo hacen unos labios. Su lengua no podía formar palabras.


"Los osos polares no hablan", dijo ella rotundamente.


"No eres real."


"No tengas miedo", le dijo.


Él dio un paso en el círculo de luz de los reflectores de la estación, y ella automáticamente dio un paso hacia atrás. Su corazón dio un vuelco más rápido a medida que él se acercaba a ella. Sus patas eran silenciosas sobre el hielo.


"¡Despierta!", susurró ella para sí misma. "¡Sal ya de esto!" Cassie clavó sus uñas en su palma dentro de su guante. Esto le dolió, pero ella no se despertó, y el oso no desapareció.


El se detuvo justo delante de ella. De cerca, se podía ver que era enorme. Tenía los hombros incluso a la altura de los suyos y su hocico. . .Sobre cuatro patas, era tan alto como ella.


Estaban frente a frente mirándose. “Eres una alucinación ". Dijo. Su voz sonó tan fina y débil, a sus oídos. "Un espejismo, un perro del sol."


"No. No lo soy."


Ella se estremeció al sentir su cálido aliento sobre su congelada cara. ¡Oh, Dios, parecía tan real. Esto no podía ser su imaginación.


"No creo sobre hablar con osos", dijo susurrando-.


"Tú eres la hija de Gail", dijo. Su voz aun seguía siendo apacible y suave.


"Tu eres una imposibilidad científica ", dijo. Ella no podía estar viendo esto, oír esto.


En el universo existían reglas, y no permitir que los osos hablaran era una. Sobre todo a osos que hablaran y que conocieran el nombre de su madre.

Tragó saliva. Nunca nadie se había referido a ella de esa forma, como la hija de su madre.


"Tu me llamaste", dijo el suave e inexorablemente.


"Te he observado desde hace mucho tiempo, esperando hasta que ya no fueras mas una niña, esperando hasta que me conocieras. Hace unas horas, tú no me conocías, pero ahora me has llamado. Tu familia te ha dicho quien soy yo?".


Era una pregunta. Pero ella estaba casi perdida, atrapada en el ritmo lento de su voz.


"Me relataron cuentos de hadas", dijo.


Pensó en su abuela: Erase una vez, el viento del norte dijo el rey Oso Polar. . . Los cuentos de hadas y las mentiras. Pero, ¿cuál era ahora la mentira?


"Cree en ellos, mi amada."


¿Amada?


“No”, dijo ella.


No, ella no escucharía esto. Ella no lo iba a creer. Creer significaba que papá le había mentido. Creer significaba que su madre la había intercambiado antes de que ella naciera. Pero también significaba creer que su madre no había muerto en la tormenta que había aplastado las casas en Barrow, Alaska, y que enterró a la mitad de la bahía en Prudhoe.


"Dudas entonces de tu familia, pero crees en tus propios ojos y oídos".


Sus ojos le decían que él era un *Ursus maritimus*, Sus oídos le decían que le estaba hablando. Cassie cerró los ojos.


"Tú no existes." Ella se estaba engañando. Sus sentidos la estaban traicionando para hacerle creer algo que había dejado de creer hace más de una década: que su madre aún estaba viva.


Cassie abrió los ojos. Pero el oso todavía se encontraba ahí.


"Yo soy el oso polar", dijo, "y tú eres mi prometida."


“¡No!”, dijo ella.


No a él, no a todo esto.Su expresión era indescifrable.


"Tu madre hizo una promesa."


Esto era cruel. Simplemente cruel.


"Mi madre ha muerto. Murió en una tormenta de nieve después de mi nacimiento."


Ella sintió como un golpe en el corazón cuando lo dijo.Hubo silencio por un momento. La nieve se arremolinaba alrededor de ellos-en torno a ellos, Cassie y el gigante oso polar-como dentro de un globo de nieve.


"¿Es eso lo que quieres? ", Preguntó el oso.


Su voz era tan suave que apenas llegaba más allá de su cara, ella dijo:


“No, por supuesto que no ".


Toda su vida, ella había querido una madre. Era como un agujero en su interior que jamás nadie había llenado. Ni papá. Ni la abuela. Ni Max. Ni cualquier persona que había ido y venido en la estación.


"El viento del norte no la mató. Él soplo sobre ella enviándola hacia los trolls. Por eso, él nunca se lo ha perdonado."


La voz del oso polar era como un sordo rumor que resonaba en sus huesos. Una parte de ella quería más que cualquier otra cosa creerle. Pero ella no podía dejar que esto fuera un hecho; Era el pasado y se había ido. No importaba lo mucho que ella deseara que no lo fuera.


"Y yo lamento que los vientos la encontraran, a pesar de mis mejores esfuerzos." El dijo.


"Tu mejor esfuerzo no fue lo suficientemente bueno", ella le dijo.


Conocía bien las palabras de la historia: -Tráeme a mi amor y escóndenos de mi padre. Si la historia era verdad, entonces este oso polar le había fallado a la madre de Cassie. Si él hubiera hecho lo que había prometido, Cassie hubiera tenido una madre.


"Hice todo lo que pude."


"Su promesa es inválida", dijo.


"No tienes ningún derecho a estar aquí."


"La promesa se mantiene," dijo con la misma voz y una calma imposible. "


El viento del norte no la habría encontrado si no fuera por su hermano."


Hablaba de los vientos como si fueran conscientes. Ella cerró los ojos.


"Tu deberías de haberla ocultado, también de él ", dijo.


"¡Fallaste!."


"No puedo dejar el Ártico. Tengo responsabilidades que no podía descuidar ", le dijo.


"Tuve que ocultarla en el hielo. Lo siento."


Por primera vez, oyó un toque de emoción. Eso era casi tan inquietante como el propio discurso. Él creía lo que estaba diciendo. Él creía que su madre estaba viva.


"'Lo siento' no ayuda", dijo ella.


Trató de sonar fuerte, pero su voz la traicionaba y se desgarraba. Su corazón latía tan rápido y fuerte que tronaba en sus oídos.


"Si pudiera hacer lo correcto, lo haría.".Dijo el


"¿Lo harías? ¿Tú Podrías?", "¿Tu la liberarías de los 'trolls'?"


Sus grandes mandíbulas se abrían y cerraban, como si ella lo hubiera dejado sin palabras. Ella sonrió, casi lo había desconcertado. Ella le había dado la vuelta a la mesa y ahora le ponía a la criatura su mundo al revés.


"Tú no sabes lo que están pidiendo", él le dijo finalmente.


Oh, sí, ella sabía muy bien lo que estaba pidiendo: un imposible.


"Tráeme a mi madre de entre los muertos." Ella se sintió mareada cuando lo dijo.


"Ella no está muerta."


"Entonces eso debería hacerlo más fácil."


"Tengo responsabilidades que no puedo arriesgar."


Sin detenerse a pensar, dijo, "Libérala de los trolls y me casaré contigo".Por un largo instante, se quedó callado. La aurora boreal llenó el cielo detrás de él. Con su abrigo blanco y brillante se mirada indescifrable, parecía majestuoso y salvaje. El viento revolvía su pelo.


"¿Me lo prometes?", Preguntó al fin.


De repente, todo esto ya no parecía un sueño. No parecía una alucinación. Parecía real, abrumadoramente real. Ella puso su mano sobre la pared de la estación para no caerse.


Sus dedos estaban entumecidos dentro de sus guantes, y ella sintió que su incredulidad se rasgaba como si sus palabras se hubieran roto. Su madre. . . ¿estaba viva? Y ella tenía la oportunidad de salvarla. Su cabeza se tambaleó.


“Sí”, dijo ella.


"Sube a mi espalda", dijo, arrodillándose frente a ella.Ella lo miró fijamente cuando menciono la palabra "sí", sonando en su cabeza. Ella había dicho. Sí, a que su madre estaba viva. Sí, a Cassie que la salvaría.


"Voy a llevarte a casa", dijo él.


Ella trató de leer sus oscuros e inescrutables ojos. Tenía la garganta seca. Ella empezó a hablar, pero solo logro tragar, y luego intentó de nuevo.


"A casa?"El Inclinó su cabeza y se estremeció.


"Tu madre regresara hacia el Ártico una vez que nuestro trato se haya completado", él le dijo.


"Lo arreglaré luego de que lleguemos."


El viento azotaba en ella. Los cristales de hielo caían contra su parka.


Trato de tragar aire y este quemaba, trató de asentir con la cabeza como si entendiera.


"Sube a mi espalda", repitió.


Si su madre estaba viva, entonces había estado prisionera durante años y nadie la había rescatado. Papá no la había rescatado. Papá había fingido que había muerto.

Él había guardado todo esto como un secreto para Cassie.De repente, ella quería subir a la parte posterior del oso y viajar lo más lejos posible de la estación. Le puso la mano en la espalda y pasó la pierna encima. Hasta que ella se estabilizó. ¡Oh, Dios, estaba sobre un oso polar.


"Abrázame fuerte, mi amada", el dijo.Ella se agarró de la piel del cuello del oso mientras él la llevaba lejos del único lugar al que ella alguna vez había llamado casa.

Fin del capitulo

Nota del traductor: *Ursus maritimus*, ( título científico para referirse al OSO POLAR como el
carnívoro terrestre más grande de la Tierra. Vive en el medio polar y zonas heladas del Hemisferio Norte. )

Bueno Nenas espero les haya gustado…Que diera yo q alguien se la jugara asi x mi…aunque sea un “chiguaga” hahaha…hay noooooo ni Dios quiera mejor un león hahaha ya estoy loca.


Y RECUERDEN JAMAS PROMETER A SUS HIJAS, MEJOR A USTEDES MISMAS Y MAS SI ESTA RELINDO EL PROSPECTO!!

•·.·•✿ BIENVENIDAS AL BLOG NENAS in LovE✿•·.·•