miércoles, 8 de septiembre de 2010

ICE CAPITULO 3

Este capítulo se lo dedico a mi hija que ahora cumple añitos y que es MI ADORACION, MI AMADA y este poema de E.E.Cummings es para ella.

"LLEVO TU CORAZON CONMIGO"

"Llevo tu corazón conmigo lo llevo en mi corazón nunca estoy sin él. A donde quiera que voy vas tú querida. Y todo aquello hecho por mí es gracias a ti, mi amada. No le temo al destino ya que tu eres mi destino, mi amor. No quiero ningún mundo porque hermosa tu eres mi mundo, mi certeza.

He aquí el secreto más profundo que nadie conoce... He la raíz de la raíz y el brote del brote y el cielo del cielo de un árbol llamado vida que crece más alto de lo que el alma pueda esperar o la mente ocultar. Es la maravilla que mantiene a las estrellas separadas. Llevo tu corazón Lo llevo en mi corazón".

Aunq aun eres una bb yo se que tu sientes cada una de estas palabras, t amo nenita!


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TRES
Latitud 70 ° 49 '23 "N
Longitud 152 ° 29 '25 "W
Altitud 10 pies

Estaba a sólo unos pocos metros de la puerta. Si ella se estiraba, ella podría seguramente entrar en el interior, con el metal sólido entre ella y el oso.
Pero ella le había llamado y él había venido. El dardo tranquilizante el cual le había disparado, ahora estaba sobre el hielo frente a ella.
Imposible, inexplicablemente, el oso se lo había traído. Se sentía mareada, y sabía que estaba temblando. Ella alzó los ojos para mirar al oso. El era una masa de sombras en el borde de los reflectores de la estación. Ella podía distinguir la forma de su hocico y el pálpito de sus hombros.


"Cassandra Dasent", el dijo.


Su voz era como un suave murmullo. Ella sentía como si su corazón dejara de latir.El habló.Era difícil respirar, y se sentía mareada. Él había dicho su nombre. Estaba segura de que lo había escuchado decir su nombre.


Pero los verdaderos osos polares no hablaban. No podían. Sus bocas no estaba hechas para ello.


"No voy a hacerte daño", dijo.El no tenía las justas cuerdas vocales para hacerlo. Su hocico no podía moverse como lo hacen unos labios. Su lengua no podía formar palabras.


"Los osos polares no hablan", dijo ella rotundamente.


"No eres real."


"No tengas miedo", le dijo.


Él dio un paso en el círculo de luz de los reflectores de la estación, y ella automáticamente dio un paso hacia atrás. Su corazón dio un vuelco más rápido a medida que él se acercaba a ella. Sus patas eran silenciosas sobre el hielo.


"¡Despierta!", susurró ella para sí misma. "¡Sal ya de esto!" Cassie clavó sus uñas en su palma dentro de su guante. Esto le dolió, pero ella no se despertó, y el oso no desapareció.


El se detuvo justo delante de ella. De cerca, se podía ver que era enorme. Tenía los hombros incluso a la altura de los suyos y su hocico. . .Sobre cuatro patas, era tan alto como ella.


Estaban frente a frente mirándose. “Eres una alucinación ". Dijo. Su voz sonó tan fina y débil, a sus oídos. "Un espejismo, un perro del sol."


"No. No lo soy."


Ella se estremeció al sentir su cálido aliento sobre su congelada cara. ¡Oh, Dios, parecía tan real. Esto no podía ser su imaginación.


"No creo sobre hablar con osos", dijo susurrando-.


"Tú eres la hija de Gail", dijo. Su voz aun seguía siendo apacible y suave.


"Tu eres una imposibilidad científica ", dijo. Ella no podía estar viendo esto, oír esto.


En el universo existían reglas, y no permitir que los osos hablaran era una. Sobre todo a osos que hablaran y que conocieran el nombre de su madre.

Tragó saliva. Nunca nadie se había referido a ella de esa forma, como la hija de su madre.


"Tu me llamaste", dijo el suave e inexorablemente.


"Te he observado desde hace mucho tiempo, esperando hasta que ya no fueras mas una niña, esperando hasta que me conocieras. Hace unas horas, tú no me conocías, pero ahora me has llamado. Tu familia te ha dicho quien soy yo?".


Era una pregunta. Pero ella estaba casi perdida, atrapada en el ritmo lento de su voz.


"Me relataron cuentos de hadas", dijo.


Pensó en su abuela: Erase una vez, el viento del norte dijo el rey Oso Polar. . . Los cuentos de hadas y las mentiras. Pero, ¿cuál era ahora la mentira?


"Cree en ellos, mi amada."


¿Amada?


“No”, dijo ella.


No, ella no escucharía esto. Ella no lo iba a creer. Creer significaba que papá le había mentido. Creer significaba que su madre la había intercambiado antes de que ella naciera. Pero también significaba creer que su madre no había muerto en la tormenta que había aplastado las casas en Barrow, Alaska, y que enterró a la mitad de la bahía en Prudhoe.


"Dudas entonces de tu familia, pero crees en tus propios ojos y oídos".


Sus ojos le decían que él era un *Ursus maritimus*, Sus oídos le decían que le estaba hablando. Cassie cerró los ojos.


"Tú no existes." Ella se estaba engañando. Sus sentidos la estaban traicionando para hacerle creer algo que había dejado de creer hace más de una década: que su madre aún estaba viva.


Cassie abrió los ojos. Pero el oso todavía se encontraba ahí.


"Yo soy el oso polar", dijo, "y tú eres mi prometida."


“¡No!”, dijo ella.


No a él, no a todo esto.Su expresión era indescifrable.


"Tu madre hizo una promesa."


Esto era cruel. Simplemente cruel.


"Mi madre ha muerto. Murió en una tormenta de nieve después de mi nacimiento."


Ella sintió como un golpe en el corazón cuando lo dijo.Hubo silencio por un momento. La nieve se arremolinaba alrededor de ellos-en torno a ellos, Cassie y el gigante oso polar-como dentro de un globo de nieve.


"¿Es eso lo que quieres? ", Preguntó el oso.


Su voz era tan suave que apenas llegaba más allá de su cara, ella dijo:


“No, por supuesto que no ".


Toda su vida, ella había querido una madre. Era como un agujero en su interior que jamás nadie había llenado. Ni papá. Ni la abuela. Ni Max. Ni cualquier persona que había ido y venido en la estación.


"El viento del norte no la mató. Él soplo sobre ella enviándola hacia los trolls. Por eso, él nunca se lo ha perdonado."


La voz del oso polar era como un sordo rumor que resonaba en sus huesos. Una parte de ella quería más que cualquier otra cosa creerle. Pero ella no podía dejar que esto fuera un hecho; Era el pasado y se había ido. No importaba lo mucho que ella deseara que no lo fuera.


"Y yo lamento que los vientos la encontraran, a pesar de mis mejores esfuerzos." El dijo.


"Tu mejor esfuerzo no fue lo suficientemente bueno", ella le dijo.


Conocía bien las palabras de la historia: -Tráeme a mi amor y escóndenos de mi padre. Si la historia era verdad, entonces este oso polar le había fallado a la madre de Cassie. Si él hubiera hecho lo que había prometido, Cassie hubiera tenido una madre.


"Hice todo lo que pude."


"Su promesa es inválida", dijo.


"No tienes ningún derecho a estar aquí."


"La promesa se mantiene," dijo con la misma voz y una calma imposible. "


El viento del norte no la habría encontrado si no fuera por su hermano."


Hablaba de los vientos como si fueran conscientes. Ella cerró los ojos.


"Tu deberías de haberla ocultado, también de él ", dijo.


"¡Fallaste!."


"No puedo dejar el Ártico. Tengo responsabilidades que no podía descuidar ", le dijo.


"Tuve que ocultarla en el hielo. Lo siento."


Por primera vez, oyó un toque de emoción. Eso era casi tan inquietante como el propio discurso. Él creía lo que estaba diciendo. Él creía que su madre estaba viva.


"'Lo siento' no ayuda", dijo ella.


Trató de sonar fuerte, pero su voz la traicionaba y se desgarraba. Su corazón latía tan rápido y fuerte que tronaba en sus oídos.


"Si pudiera hacer lo correcto, lo haría.".Dijo el


"¿Lo harías? ¿Tú Podrías?", "¿Tu la liberarías de los 'trolls'?"


Sus grandes mandíbulas se abrían y cerraban, como si ella lo hubiera dejado sin palabras. Ella sonrió, casi lo había desconcertado. Ella le había dado la vuelta a la mesa y ahora le ponía a la criatura su mundo al revés.


"Tú no sabes lo que están pidiendo", él le dijo finalmente.


Oh, sí, ella sabía muy bien lo que estaba pidiendo: un imposible.


"Tráeme a mi madre de entre los muertos." Ella se sintió mareada cuando lo dijo.


"Ella no está muerta."


"Entonces eso debería hacerlo más fácil."


"Tengo responsabilidades que no puedo arriesgar."


Sin detenerse a pensar, dijo, "Libérala de los trolls y me casaré contigo".Por un largo instante, se quedó callado. La aurora boreal llenó el cielo detrás de él. Con su abrigo blanco y brillante se mirada indescifrable, parecía majestuoso y salvaje. El viento revolvía su pelo.


"¿Me lo prometes?", Preguntó al fin.


De repente, todo esto ya no parecía un sueño. No parecía una alucinación. Parecía real, abrumadoramente real. Ella puso su mano sobre la pared de la estación para no caerse.


Sus dedos estaban entumecidos dentro de sus guantes, y ella sintió que su incredulidad se rasgaba como si sus palabras se hubieran roto. Su madre. . . ¿estaba viva? Y ella tenía la oportunidad de salvarla. Su cabeza se tambaleó.


“Sí”, dijo ella.


"Sube a mi espalda", dijo, arrodillándose frente a ella.Ella lo miró fijamente cuando menciono la palabra "sí", sonando en su cabeza. Ella había dicho. Sí, a que su madre estaba viva. Sí, a Cassie que la salvaría.


"Voy a llevarte a casa", dijo él.


Ella trató de leer sus oscuros e inescrutables ojos. Tenía la garganta seca. Ella empezó a hablar, pero solo logro tragar, y luego intentó de nuevo.


"A casa?"El Inclinó su cabeza y se estremeció.


"Tu madre regresara hacia el Ártico una vez que nuestro trato se haya completado", él le dijo.


"Lo arreglaré luego de que lleguemos."


El viento azotaba en ella. Los cristales de hielo caían contra su parka.


Trato de tragar aire y este quemaba, trató de asentir con la cabeza como si entendiera.


"Sube a mi espalda", repitió.


Si su madre estaba viva, entonces había estado prisionera durante años y nadie la había rescatado. Papá no la había rescatado. Papá había fingido que había muerto.

Él había guardado todo esto como un secreto para Cassie.De repente, ella quería subir a la parte posterior del oso y viajar lo más lejos posible de la estación. Le puso la mano en la espalda y pasó la pierna encima. Hasta que ella se estabilizó. ¡Oh, Dios, estaba sobre un oso polar.


"Abrázame fuerte, mi amada", el dijo.Ella se agarró de la piel del cuello del oso mientras él la llevaba lejos del único lugar al que ella alguna vez había llamado casa.

Fin del capitulo

Nota del traductor: *Ursus maritimus*, ( título científico para referirse al OSO POLAR como el
carnívoro terrestre más grande de la Tierra. Vive en el medio polar y zonas heladas del Hemisferio Norte. )

Bueno Nenas espero les haya gustado…Que diera yo q alguien se la jugara asi x mi…aunque sea un “chiguaga” hahaha…hay noooooo ni Dios quiera mejor un león hahaha ya estoy loca.


Y RECUERDEN JAMAS PROMETER A SUS HIJAS, MEJOR A USTEDES MISMAS Y MAS SI ESTA RELINDO EL PROSPECTO!!

martes, 7 de septiembre de 2010

ICE CAPITULO 2

Dos

Latitud 70 ° 49 '23 "N
Longitud 152 ° 29 '25 "W
Altitud 10 metros

Cassie parpadeó al ver su reloj: 3:00 a.m.
¿Qué estaban haciendo? Parecía como si el personal entero de la estación pisaba muy fuerte alrededor del exterior su puerta. Ella podría haber jurado que había oído hablar de un motor de avión. Echó fuera la cubre y pasó los dedos por el pelo. Sabía que se parecía a una Medusa pelirroja y estaba segura de que había bolsas bajo los ojos del tamaño de pelotas de golf.

Ella llevaba calzoncillos largos, calcetines que no combinan, y una camiseta de gran tamaño que se leía: ALASKA - DONDE LOS HOMBRES SON HOMBRES Y MUJERES GANAN. Cassie tiró de los pantalones y un jersey por los largos calzoncillos. También se puso una camiseta pero antes sacó la cabeza por la puerta. Vio a Owen corriendo por el pasillo.

"Oye", le llamó. "Son las 03 a.m." Estuvo a punto de añadir y es mi cumpleaños.

"El aeroplano de Max está aquí", dijo Owen.” Acaba de aterrizar. Nos han tenido que advertir si habíamos fijado bien las antenas en vez de conseguir problemas”.

Ella dio un respingo. Ella lo merecía. Después de todo, había destrozado el equipo. Su mal humor estaba justificado. Sin embargo, ¿qué quería decir eso de que el aeroplano que Max estaba aquí?
Max no habia programado una visita...Oh.

Había llegado. El corazón de Cassie se hundió. ¿Cómo papá lo convenció de venir tan rápido? Antes de los recortes de presupuesto, Max había estado en el personal de la estación.

Había volado su **Twin Otter** para ellos cuando Cassie era pequeña, él había sido su primera niñera, prácticamente un tío para ella - pero ahora él trabaja en una pista de aterrizaje comercial en ***Fairbanks***. No podía despegar sin previo aviso. No había imaginado que papá lo llamaría de inmediato.

Cassie pasó junto a Owen y se dirigió al laboratorio de investigación. Tenía que poner fin a esto ahora mismo. Tenía que hacer entrar en razón a su padre y convencer a Max para volver a Fairbanks sin ella... Antes de que Cassie consiguiera llegar a la puerta del laboratorio, oyó rascar las casillas en linóleo, y la puerta se abrió de golpe.

"Cassie-chica!" Caminó por el pasillo y la cogió en un abrazo oso. Él la abrió en un medio círculo, y luego golpeó sus omóplatos como si fuera su eructar mientras él se establecía.

"¿Has encontrado al Abominable Hombre de las Nieves? -preguntó él, su vieja rutina.

"Obeso y montado", dijo, en el momento justo. Él le sonrió, sus dientes blancos sorprendentemente brillantes sobre su piel oscura. Ella le devolvió la sonrisa de forma automática.

Había olvidado lo mucho que había perdido al verlo.

Tal vez esta es una visita normal, Cassie pensó cuando Max le sonrío. Tal vez no está relacionado con mi argumento con papá. Tal vez sea sólo una coincidencia. Y tal vez realmente hay un hombre de las nieves.

Ella negó con la cabeza a sí misma. Max no estaba aquí por casualidad, no a pocas horas del pronunciamiento de papá. Ella no debería molestarse tratando de engañarse.

“Tengo una sorpresa para ti ", dijo Max.

"¿Sí?" No lo había dicho como si fuera una sorpresa desagradable, pero sintió un nudo en el estómago como si supiera que esto no podía ser bueno.

Cassie oyó un toque familiar desde la puerta - un bastón. Abue. Max había traído a la Abue. Cassie le hubiera gustado sentirse feliz. No había visto a su abuela en meses y ahora estaba aquí.
Por lo general, esto habría sido una maravillosa sorpresa: Max y Abue, sus dos personajes favoritos en el mundo estaban aquí. Pero ahora ella iba a tener que decirle a su abuela cara a cara que ella no quería vivir con ella en Fairbanks. No debería haberle dicho a mi padre sobre el oso que caminaba en el hielo. Si ella simplemente hubiera dejado, los detalles de su informe…

La Abuela golpeó con su bastón de caoba fuertemente en el suelo. "No me he encogido nada. Ven y abrázame”. Ella le tendió los brazos.

Obligándose a sonreír, Cassie dio limitados los pasos restantes hacia la puerta del laboratorio. Envolvió a su abuela en sus brazos. Era como sostener un pájaro. La Abue era casi tan alto como Cassie, pero sus huesos eran pequeños. Se sentía frágil. -Has crecido", dijo Abue.

"Y tú has reducido", respondió Cassie automáticamente.

Su Abuelita frunció el ceño y sacudió la cabeza. Al igual que Casandra, que tenía un ceño fruncido y feroz. Ambas tenían un rasgo fuerte en el rostro, pero la piel de su abuelita colgaba ya sobre ella, y su cabello, era tan espeso y rojo como el de Cassie. Arrugado como una cortina vieja.

“Tonterías. Estoy tan hermosa como el día que Tu abuelo se reunió conmigo. Por primera vez en la parte trasera de su camioneta, ¿sabes lo que dijo? "Ingrid", dijo, "Ingrid, Dios mismo no podía tener los senos más perfectos que tú. '"Cassie no pudo más que sonreir " Te he echado de menos. "

"Ah, mi Cassandra. " Ella engancho su braso alrededor de la cintura de Cassie. "Dejame verte. Eres tan grande. Una joven tan fina ahora."

Cassie tragó de golpe. "Abue…" ella comenzó pero paró. ¿Cómo decirlo sin herir los sentimientos de la abuela? La última cosa que ella hubiera querido hacer sería hacerle daño.

"¿Cómo… como estuvo tu vuelo? "

" Los idiotas de la FCC casi no nos dejaron volar, " dijo Max.

"Ninguna Reserva federal puede decirme como volar la caja fuerte. Treinta años volando y puedo oler el hielo. Esto no se parece al vuelo cuarenta y ocho... "

Sólo medio escuchaba el discurso enfático de Max, Cassie miró la cara de su abuela y trató de leer lo que ella pensaba.

“¿Qué fue lo que Abue le dijo a papá?"

Max calló. La abuela arrancó unas pelusas del suéter de Cassie.

Cassie recordó como la Abuela siempre ponía las cosas en orden. La abuela era tan ordenada como un soldado. Su camisa blanca siempre con un pliegue en las mangas.

Ella se miraba más bonita y limpia cuando se alteraba. Ella estaba muy ordenada ahora.

"Ah, mi Cassandra." Abue ajustó el suéter de Cassie, y luego ella tomó la cara de Cassie con ambos manos. Abuela besó su mejilla izquierda, y luego su mejilla derecha, un gesto formal de una manera extraña. Fue entonces que Cassie se retiró.

“Abue"…, ¿ Qué es esto?"

" Lo encontraste, " dijo. " Encontraste al rey Oso polar."

Cassie se estremeció como si la hubieran golpeado con la mano. De todas las cosas que ella había esperado que su abuela dijera, esta no era una de esas.
"Esto no es gracioso. "

"Yo no bromeaba, " dijo la Abue.

¿" Mi padre te dijo también que vi a Elvis?" Dijo Cassie.

"Ah, sí y al perro del Rey. Lo vi la semana pasada como en carrera del Conejito de Pascua y al Hada de los Dientes."

La abuela agarró el hombro de Cassie. "Cassandra..."

¿Su padre le había dicho que…? ¿Ella había estado alucinando? ¿Qué ella estaba loca? Era como si él hubiera convencido a Max y su Abue de dejarlo caer todo.

Max se fue alejando más allá del vestibulo. "Voy a ... dejarlas a ustedes dos ... para que conversen. El despegue será a las seis de la mañana. Um, a propósito, Feliz cumpleaños.” Él se escapó por la puerta del laboratori.

¡Que cumpleaños! ¿Porque todos los que ella y en quienes confiaba estaban actuando como locos? Primero Papá, y ahora la Abuela… La Abuela alejo a Cassie de la puerta del laboratorio.
"Ven, vamos a tu cuarto," dijo la Abuela.
"Esta no es una conversación publica."

Si, esa era una buena idea. Hablaría con la Abue a solas—y averiguaría que era realmente lo que había detrás de esto. Tenía que haber una explicación para la reacción inusual de Papá. Cassie elaboro una sonrisa y trato de actuar con normalidad.

“Mi cuarto no está exactamente Listo-para-la Abuela.”

"Yo seré quien juzgue eso," dijo su Abuela.

Cassie golpeo con su cadera la puerta de su cuarto, y esta se abrió. Algunas medias estaban esparcidas por el pasillo. Las pateo fuera del camino y encendió la luz de cuarto. Había ropa interior cubriendo el vestidor. Su saco de vivac estaba alrededor del marco de la cama. En la almohada, Mr. Fluffy, su Viejo zorro relleno con una oreja masticada, lucía un rollo de cinta adhesiva alrededor de su cuello. La Abuela inspeccionó el desorden.

“Mmm,” dijo. “No hiciste tu cama.”

"¿Puedes ver la cama?"

Usando su bastón, la Abuela se abrió paso a través de un nido de cuerdas de escalar. Tiro un montón de mapas de la cama al suelo y extendió el edredón.
“Arregla tu lado, querida.”

Cassie no quería hablar sobre el estado de su cuarto. Se arrepentía de haberlo mencionado.

“Abue…” Cassie comenzó.

"¿Querida?” la Abuela repitió, con un poco de dureza en la voz.

Cassie la conocía: la Abue no hablaría hasta que la cama estuviera hecha. Papá había aprendido su impecable resolución de ella. Suspirando, Cassie tiro de la manta hasta dejarla recta.

“Métela en la esquina,” dijo la Abue. Cassie obedeció.

“Muy bien,” dijo la Abuela. “Ahora, busca tu bolso, querida. Necesitamos que empaques todo.”

"Abue… No es que no quiera vivir contigo. Solamente no quiero vivir en Fairbanks. Quiero quedarme aquí.”

"Necesitas sueters y ropa interior. “La abuela cogió una mochila del desorden. La puso abierta sobre la cama. Mantente tranquila, se dijo Cassie. Esta es la Abuela. Cassie continúo en un tono razonable.

“Es la temporada alta – los osos están migrando de vuelta al hielo del mar. Me necesitan aquí.”

La Abuela metió su bastón en el armario de Cassie “¿Limpio o sucio?” Extrajo un suéter de lana y lo olfateo.

“Necesitas cuidar mejor de tu ropa”.

"Abuela, háblame,” imploro.

La Abuela le entrego tres sueters a Cassie. “Dóblalos.”

Cassie tiro los sueters sobre su cama. La abuela le dirigió una Mirada, luego doblo cuidadosamente los sueters y los ubico dentro de la mochila. Cassie los quito de allí de nuevo y los arrojo dentro del ropero.

"No te pongas difícil,” dijo la Abuela. Busco los sueters.

“Tu padre se preocupa. Siempre se ha preocupado, obstinada tonta” La Abuela volvió a doblar los suéteres.

“Él quiere protegerte. Pensó que la ignorancia te protegería… pero eso es una excusa vieja, y el punto es discutible ahora. Lo importante es llevarte a Fairbanks. Te explicare todo una vez que estés allí a salvo."

Cassie sintió un escalofrió. Ella no necesitaba protección de un cuento de hadas. No existía el Rey Oso Polar. ¿Qué estaba escondiendo la Abuela detrás de esta ridícula mentira?

“Abuela, ¿Que es todo esto?”

"No harás esto más fácil, ¿verdad?” dijo la Abuela.

No, claro que no lo haría. La Abuela le estaba pidiendo que dejara su vida, su hogar, su carrera y su futuro. “¿Qué es lo que no me estás diciendo?” pregunto Cassie.

La Abuela suspiro. “Ay, mi Cassandra, el debería haberte dicho la verdad hace mucho tiempo. El solo quería protegerte. Los dos queríamos hacerlo.
Simplemente no estábamos de acuerdo en cual era el mejor enfoque.”
Sonaba cansada. Anciana y cansada. Cassie nunca había escuchado a la Abuela sonar así.

"¿Que verdad?” pregunto Cassie.


La Abuela se sentó en el borde de la cama de Cassie como solía hacer cuando arropaba a Cassie de noche. Sostenía uno de los suéteres de Cassie en su regazo.

“Tu madre,” dijo la Abuela amablemente, “era la hija del Viento Norte. Ella negocio con el Rey Oso Polar, y ahora, en tu decimo octavo cumpleaños, el viene por ti.”

Cassie escucho un rugido mientras su pulso latía. ¿Su madre, hija del viento? Eso era solo una historia.

"Sabes que es verdad,” dijo la Abuela. “Lo has visto.”

Ella había visto un oso, más grande que cualquiera del que hubiera en la historia, que caminaba en el hielo solido. Pero eso no significaba… Cassie negó con la cabeza. ¿Por qué la Abuela estaba haciendo esto? No era gracioso. Burlándose de ella sobre el Oso Polar Rey, burlándose de ella sobre su madre… Era cruel.
“No hagas esto,” dijo Cassie.

"Cassandra, es verdad," dijo la Abuela. "Sabes que deje la estación porque tu padre y yo tuvimos un desacuerdo. Esto es por lo que peleamos. Yo creía que deberían haberte dicho la verdad."

La expresión de la Abuela era grave. Sus ojos eran amables y serios. Sus manos alisaban nerviosamente el suéter en su regazo. Cassie la observó. Por un pequeño, maravilloso, loco instante, Cassie pensó, que tal si…

Pero no, no era verdad. Su madre había muerto en una tempestad de nieve poco después que Cassie naciera. No estaba en algún castillo de algún troll. Si lo estuviera... Si lo estuviera, si hubiera una posibilidad de que la historia de la Abuela fuera cierta y su madre estuviera prisionera en algún lugar, entonces Papá la hubiera rescatado. Cassie no tendría que haber crecido pensando que había perdido una parte de sí misma.

“Necesitas tiempo para pensar”, dijo su Abue amablemente.

“Lo entiendo. Es mucho más de una vez”. Ella palmeó el hombro de Cassie.
“Descansa. Lo dejaremos unas pocas horas”.

Antes de que Cassie pudiera oponerse una vez más, la Abuela le dejó sola.
Cassie arrojó su mochila en al armario y depositó los suéteres en su tocador. ¿Por qué papá y su abuela inventaron esa mentira? Ellos nunca le habían mentido antes. Pero le estaban mintiendo ahora o... Cassie parpadeó rápidamente. Sus ojos se sentían calientes mientras miraba su cama.

Hace años, la abuela solía sentarse allí, era un perfil en la oscuridad. Su voz, contaba la historia, era tan familiar como un latido de su corazón. La contaba cada vez que su padre había estado lejos de la estación.
Cassie siempre había pensado que era porque su padre había desaprobado los cuentos de hadas. Su idea de un cuento antes de dormir era sobre un viaje de Shackleton a la Antártida. ¿Se suponía que ahora tenía que creer que la Abuela tenía objeciones para decirle la verdad?

Lamentó no haber atrapado a ese oso. Si lo hubiera hecho, le podrían haber pasado pruebas, tomado una muestra de sangre, incluso ponerle un número de identificación y seguir sus movimientos.
Podría haber demostrado que eran normales. Quizá aún podía. Si llamaba a su farol, no tendrían excusa para forzarla a ir a Fairbanks. Sin esperar segundas ideas, Cassie salió de puntillas al vestíbulo por el laboratorio de investigación. Las luces fluorescentes estaban apagadas, pero la pantalla del ordenador brillaba en un intenso verde.
Escuchó voces quedas en dirección a la cocina. Si fuera lo suficientemente rápida, nadie se daría cuenta de que había dejado su habitación. Encendió la luz de la sala principal.

Alguien se movió. “!!Whaa...!!”.

Cassie se congeló. Era Jeremy. Se había quedado dormido en su escritorio de nuevo. “Sigue durmiendo”, susurró. “Mmmuph..”, dijo cerrando los ojos. Ella contuvo la respiración. Fue el novato, en *cheechako*, usaba el * Irupiaq* nativo de Max.

Papá y la Abuela no le habrían dicho nada, se aseguró ella misma. Si ella actuaba normal, él no se alarmaría. Se movió lentamente hacia el escritorio y se puso los pantalones de Gore-Tex. Los pantalones crujieron y los ojos de Jeremy se abrieron de nuevo.

Jeremy la miró con cara de sueño. “¿A dónde vas?”. “Hacia los trabajos de reparación”, mintió.

“Nada para preocuparse”. Metió los pies en las botas de esquimal y aseguró sus polainas sobre ellas.

“No sé cómo puedes aguantar ahí fuera”, dijo Jeremy. “Es un desierto. Un desierto de hielo. Al menos estás saliendo, ¿eh?”.

Sus dedos se tambalearon como si hubiese fijado su máscara facial. “¿Quien te dijo eso?”, preguntó, tratando de mantener la calma y la voz casual.

Puso la capucha encima de dos gorros de lana, casi lista. Sentía como si gritara en su interior ¡deprisa, deprisa!

“Ese tipo del avión Max, dijo que ibas por la licenciatura”.

“Max habla demasiado”, dijo. “Yo no voy a ningún sitio”, abrochó el velcro de la tela del cuello de su capucha y cogió su equipo de emergencia. El pequeño paquete contenía una linterna, su hacha de hielo, una franela extra y unas pocas raciones de alimento. Con esto podría buscar el paquete de hielo durante varios días, si es eso lo que en necesitaría.

“El hecho de que esto sea todo lo que sabes no quiere decir que sea todo lo existe”, dijo él.

“¿No quieres una vida normal? Nunca has vivido fuera de esta estación. Has sido educada en casa durante toda tu vida. ¿No quieres salir de aquí, conocer chicos de tu edad y hacer lo que la gente normal hace?”.
Le encantaba el hielo. Le encantaba seguir osos. “Este es mi hogar”, dijo ella secamente.

“Pensé que esta sería mi casa. Venir aquí era mi sueño, ya sabes, desde hace años. Pero ahora... sea como sea, los sueños cambian. No pasa nada. Lo estoy aplicando para un bonito y acogedor post-doctorado en UCLA”.

“Me alegro por ti”, dijo ella. Sus sueños no cambiaban. Nada ni nadie... ni siquiera Papá, su Abuela o Max... podrían obligarla a dejar su vida ahí.

“Estaré sólo por un minuto”, dijo abriendo la puerta interior y cerrándola tras ella.

Durante un breve segundo, debatió entre permanecer en el interior y tratar de hacer entrar en razón a su padre y a su abuela, pero las palabras no habían logrado convencerlos antes.
Pensó, que si no actuaba ahora, estaría en un avión a Fairbanks en tres horas. No podía dejar que sucediera.
Abrió la puerta exterior y salió hacia el Ártico.
El frío se grabó en ella, cortándola y su máscara facial instantáneamente se congeló. Respiró profundamente el aire de la noche. Lo sintió frágil y agudo en la garganta, como si el aire estuviese lleno de fragmentos de cristal.
Esto era exactamente lo que necesitaba para aclarar su mente. El penetrante aire frío la tranquilizó, como siempre lo hacía.

De pie sobre los focos de la estación, se enfrentó a la azul oscuridad. El silencio la rodeaba.

“¡Eh, Rey oso Polar!”, gritó en el silencio. “¡Vengo a encontrarte! ¿Me oyes?”, esperó durante un momento, escuchando.

La nieve caía sobre sus pies. Frotando sus heladas gafas, examinó los campos de hielo oscuro. El viento soplaba sobre la superficie de los bancos de nieve y la luz de la luna iluminaba las crestas.
Sombras azules oscilaban sobre el hielo.Cassie se sacudió. Honestamente, ¿esperaba la respuesta del Rey Oso Polar a su llamada? Eso era una locura. Kinnaq, recordó, era la palabra Inupiaq de la luna.
El hecho de que se dejara vencer por el cansancio durante un instante, le hacía querer creer en un oso mágico, lo que no quería decir que estuviese loca por la nieve. El hecho de querer una historia real con su abuela y que su madre viviese no convertían en una loca.
Lo iba a encontrar y le iba a demostrar a su padre y a su abuela, que ella era normal. Cassie marchó hacia el cobertizo de las motos de nieve, y una sombra se levantó por encima de ella.
Fin del capitulo
Nota del traductor:
*Fairbanks es una ciudad localizada en Alaska, Estados Unidos
*Twin Otter, un avión
* cheechako Es recién llegado a Alaska, inesperto sobre el clima y el terreno, los animales, la cultura .
* Kinnaq, es una palabra Inupiaq, un dialecto del idioma inuit que se habla en el norte y noroeste de Alaska, hablado por 10 mil personas de la etnia inupiat.


Traducido por Rania Belikov

ICE CAPITULO 1

PRIMERA PARTE:
La Tierra del Sol de Medianoche
Uno
Érase una vez, en una tierra mucho más al norte, vivía una hermosa doncella ...
Latitud 72 ° 13 '30 "N Longitud 152 ° 06 '52 "W 3 pies de altitud.
Cassie apagó el motor de la moto de nieve. El silencio total, su sonido favorito. Cristales de hielo hicieron un trompo en el aire del Ártico. Brillantes a la luz antes del amanecer, parecían polvo de diamantes. Debajo de su máscara de hielo incrustado, sonrió. Ella amaba esto: solo ella, el hielo y el oso.
“No te muevas” le susurró al oso polar. Cassie se toco sus espaldas y destrabó el rifle. Quieto como una estatua de mármol, el oso polar no se movió. Cargó el dardo tranquilizante mediante el tacto, sus ojos nunca dejaron de mirar al oso. Blanco sobre blanco en una alcoba de hielo, se parecía a un rey en un trono.
Por un instante, imaginó que podía escuchar la voz de su Abue, contando la historia del Rey Oso Polar... Abue no le había contado esa historia desde el día en que había dejado la estación de investigación, pero Cassie todavía recordaba cada palabra. Solía creer que era verdad.

Cuando era pequeña, Cassie solia representar las prácticas de misiones de rescate fuera de la estacion de investigación de su papá en el Ártico. Había apilado montón de viejas piezas de motos de nieve y generadores rotos para hacer los castillos de los trolls y luego ella escalaba sus muros para luego atar a los “trolls” (representados con ropa vieja rellena con almohadas), y lo hacía con cuerdas de alpinismo. Una vez, su padre la había atrapado en el tejado de la estación con los esquís atados a sus pies, lista para esquiar más allá de los confines de la tierra para ir a salvar a su mamá. Le había quitado los esquís a Cassie y le había prohibido a su Abue contarle mas sobre esa historia.

No es que eso fuera a desanimar a Cassie. En absoluto. Le había rogado a su Abue que simplemente le contara la historia cuando su papá no estuviera, y ella había inventado un nuevo juego que implicaba el lienzo de una vela y un trineo que ya no era utilizado. Incluso después de que haber comprendido la verdad: (Que la historia de su Abue no era más que una forma bonita para decirle que su madre había muerto). Aun así ella había seguido con los juegos.

Ahora no necesitaba mas los juegos, pensó con una sonrisa. Rompió la jeringa y la saco de su lugar. Levantó el arma al hombro. Y con este oso, pensó, que no necesitaba mas el cuento para antes de dormir y que a cualquier niño le parecería magnífico. Era tan perfecto como la ilustración de un libro de texto: color crema con una sana musculatura y sin heridas de batallas. Si sus cálculos eran correctos, el sería el Oso polar más grande de la historia. Y ella era la que lo había encontrado.

Cassie amartilló el arma tranquilizante, y el oso polar volvió la cabeza para mirarla directamente a ella. Contuvo la respiración y no se movió. El viento silbaba y la nieve suelta se arremolinaba entre ella y el oso. Su corazón dio un vuelco en sus oídos. Era tan fuerte que estaba segura de que él podía oírlo. Esta era la parte final de la persecución. Cuando habían comenzado, las auroras boreales habían estado bailando en el cielo. Ella lo había seguido con su luz durante tres kilómetros al norte de la estación. El hielo marino suelto había sido empujado a la orilla, pero ella había recorrido más allá de él y luego sobre los bancos de hielo. Ella lo había seguido todo el camino hasta aquí, hacia una mezcla de bloques de hielo que parecía una cadena montañosa en miniatura.
No tenía la menor idea de cómo se había quedado muy por delante de ella durante la persecución. La velocidad máxima para un oso macho adulto que había sido registrada era de treinta millas por hora, y ella había conducido su moto de nieve como a sesenta.
Tal vez las pistas no habían sido tan frescas como parecían, o tal vez había descubierto una especie de súper oso.

Ella sonrió por la ridiculez de la idea. Independientemente de la explicación, las pistas la habían traído hasta aquí a este bello, majestuoso y perfecto oso. Ella había ganado.
Un momento después, el oso miró hacia otro lado a través del mar congelado.
"Eres mío", susurró mientras miraba por el cañón.
El oso polar entró en el hielo. En un movimiento fluido, se levantó y se movió hacia atrás. Parecía como si estuviera caminando en una nube. Sus patas traseras desaparecieron en la blancura, y luego su torso.

Imposible.

Bajó el arma y se quedó mirando. Ella no podía estar realmente estar mirando esto. La pared de hielo parecía ser que lo absorbía. Ahora sólo los hombros y la cabeza eran visibles.

Cassie se sacudió. Él estaba escapando! No importa cómo. Ella levantando el arma, apretó el gatillo. El retroceso golpeó la culata de la pistola contra su hombro. Como acto reflejo, parpadeó. Y el oso se había ido.

-No-dijo en voz alta. Ella lo había tenido! ¿Qué había sucedido? Los osos no caminar así atravesando el hielo. Tenía que haberlo imaginado. Era algún truco del aire ártico.

Se quitó las gafas. El frío apretó sus globos oculares, y el blanco era cegador. Escaneo las olas congeladas .La nieve soplaba sobre el hielo como nubes que se movían rápidamente. El paisaje estaba tan muerto como un desierto. Cuando el frío comenzó a doler demasiado, como para soportar un segundo más, volvió a ponerse sus gafas.

Su crepitó radio comenzó a sonar. Ella lo sacó del bolsillo de la *parka*.
"Aquí Cassie", dijo, tratando de parecer casual. Ella había perseguido al oso en el hielo sin ningún apoyo. Si ella lo hubiera atrapado, al menos todo se lo habría perdonado. Pero ahora ... ¿Cómo iba a explicar esto? Ni siquiera podía explicárselo a sí misma.
"Cassandra Elizabeth Dasent, ven a casa AHORA".

Era la voz de su padre. Y no se escuchaba muy feliz ,

Bueno, ella no era feliz. Se había prometido a sí misma que ella había de etiquetar a un oso como un regalo de cumpleaños para sí misma. Cumpliría dieciocho en tan sólo unas pocas horas.

Al parecer era la forma ideal para que la única hija del Jefe y científico en el este de la Estación de Investigación del Mar de Beaufort, celebrara el convertirse legalmente en un adulto.

Cuando este oso se había paseado por la estación, mientras que ella había estado fuera fijando las antenas de radio, lo había sentido como un regalo. Ella nunca había esperado que cazarlo la condujera tan lejos sobre el hielo, y ella nunca había esperado que el oso ... No podía haberse ido muy lejos. Tenía que estar en algún lugar un poco más allá de las crestas de hielo. Miró el marcador de gasolina. Tenía otras tres horas de sobra de combustible.

"Cassie? Cassie, ¿estás ahí?",
"Voy tras él", dijo en la radio.
Ella aceleró el motor, ahogando la respuesta de su padre, y se dirigió a través del hielo.

**************************************************************

Cassie dejo la moto de nieve en el cobertizo. Colgó su mochila al hombro y caminó hacia la estación. Estaba adolorida de pies a cabeza, por dentro y por fuera. Incluso las uñas le dolían.

El sol se cernía en el horizonte, tal como lo hacía cada vez en menos tiempo y como todos los días antes de hundirse definitivamente en el invierno. La luz de un bajo ángulo hacía parecer su sombra como la de un gigante de nieve, sacado de una leyenda Inuit. Ella le había perdido.
No sabía cómo, pero lo había perdido. Ella seguía repasando la búsqueda en su mente como si eso le hicieran prever las pistas que se le debieron haber pasado. Si hubiera buscado sólo con más cuidado en los primeros momentos, en lugar de acelerar a través del helado mar…

Owen, el técnico del laboratorio de la estación, la encontró en la puerta. Ella le miró parpadeando. Era un hombre barrigón, con barba color pimienta. Claramente, él había estado esperándola.
“Cassie,!" Owen gritó con voz angustiada.

Echó un vistazo a su mochila. El paquete de jeringas colgaba de la bolsa. Estaba incrustado en el hielo. Cassie hizo una mueca.
"Se escapó", dijo.

Owen rescató la bolsa y la pistola de ella.
"¿Sabes cuánto cuestan estos?"

Cassie lo siguió al interior a través de la entrada de doble puerta. Al cerrar la puerta interior detrás de ella, el calor espeso de la estación cayó sobre ella como una ola sofocante. Era el olor a una casa, rancia y opresiva y cómodamente familiar.
Deseó haber llegado a casa victoriosa.
Barboteando por encima de la pistola tranquilizante, Owen dijo, "Tienes que tener cuidado con este equipo. Tratarlo como un bebé."

Su estómago se hundió mientras lo veía examinar su equipo. No necesitaba otra golpe en contra de ella - había sacado la moto de nieve sobre el hielo sola y había sido descuidada con el equipo.
Papá no iba a estar contento. Sacándose su chaqueta aislante, preguntó:
"¿Dónde está la sala de radar? ¿Sería mejor acabar de una vez con esto?”. No tenía sentido retrasarlo.
Owen no respondió. Estaba absorto con la limpieza de la pistola tranquilizante. Se dio cuenta de que él se había despedido de su mente. Casi sonrió. Él amaba a su equipo así como a ella le gustaba el hielo. Los dos eran un poco... de un solo propósito. Ella podía admitir eso de sí misma.
"¿Jeremy?", dijo. El nuevo investigador interno levantó la vista de su escritorio.
"Él no es un campista feliz", confirmó Jeremy.
“quiere hablar contigo." Él asintió con la cabeza hacia la puerta del laboratorio de investigación.
"Eres bienvenida para ocultarte aquí", añadió amablemente, señalando en su escritorio.

Ella le mostro una sonrisa. Jeremy había sido regañado por papá en su primera semana en la estación por salir en el hielo sin el equipo adecuado, y ahora tenía un saludable respeto por el temperamento del padre de Cassie. Por supuesto, en ese caso, lo había merecido. No le importaba si era de la UCLA.
¿Qué clase de idiota salía en el hielo sin una máscara para la cara? Ellos nunca iban a cogerla cometiendo ese tipo de error de novato. No lo, pensaba, ella se especializa en los errores más espectaculares, como extraviar a un adulto oso polar.
Cassie paso por la puerta del laboratorio de investigación. Se escabulló entre las cajas y equipos. Podía escuchar la voz de papá, profunda y recortada, dentro de la sala de radar. Uf, esto no iba a estar nada bien. Aquí, en el calor ligeramente amargo de casa, iba a sonar como si estuviera citando el viejo cuento de la abuela sobre el Rey Oso Polar.
Lo que parecía casi creíble en el hielo marino aquí parecía claramente irreal, de vuelta en la antigua y prosaica estación. Aquí adentro, parecía mucho más creíble el haberse imaginado al oso caminando y atravesando el hielo. Deseó haberse imaginado el haberlo perdido.
En la sala de radar, papá estaba en su típica posición, sentado a medias en un taburete, flanqueado por otros dos investigadores. Cassie se detuvo justo en la puerta, mirándolos.
Su padre era como el sol. La gente tendía a orbitar a su alrededor sin darse cuenta de que lo hacían.

Scott y Liam eran sus satélites más comunes. Se preguntó si así era como se veía junto a él - eclipsada y pequeña. No le gustaba ese pensamiento, Cassie entró más en la habitación.
La puerta se cerró detrás de ella, y su papá miró hacia donde provenía el sonido.
Bajó el portapapeles. Su rostro era impasible, pero ella sabía que él estaba furioso. Ella se armó de valor. Entregó su reporte lo más profesional posible. Cómo reaccionara él iba a ser su elección.

Scott le dirigió a ella una sonrisa. "Ah, un poco adicta al trabajo".
"¿Podrían señores disculparnos?" Su Papá dijo a Scott y Liam.
"Discusión familiar " Oh, eso no era una buena señal. Ella tragó.Cassie se preguntó, no por primera vez, si su madre no hubiera muerto, habría logrado suavizar a papá? ¿Hubiera sido capaz de hablar con él sin sentir que se acercaba una montaña? Podría haber sido diferente si su madre aun viviera.

Los dos científicos miraron de padre a hija, como si de repente notaran la tensión que era suficientemente densa como para inhalar. Ambos se retiraron.

Por un largo instante, su papá no habló. Su expresión era inescrutable. Sus ojos estaban enterrados bajo espesas cejas blancas. Su boca estaba escondida en una barba de hombre de montaña. Seis pies con cinco, parecía impasible. Cassie levantó la barbilla y lo miró a los ojos.
Finalmente, el habló, "Tú sabes más que nadie sobre salir al hielo sin apoyo, Te crié para ser más lista que esto."

Una de las cosas de las que él se había asegurado, era de que ella conociera las reglas del hielo. Todo lo demás relacionado a su infancia lo había dejado en manos de los demás. Con su madre ya muerta, al poco tiempo después de que Cassie naciera. Su abuelita la llevo a la estación cuando Cassie tenía cinco años, ella había hecho gran parte de su propio cultivo...con una especie de educación de equipo de etiqueta, Papá, Max, Owen, y quienquiera que además pasaba por la estación de investigación.
Pero él se había asegurado de que ella supiera qué hacer cuando ella saliera de la estación, y estaba agradecida por ello.

“Ya lo sé” Dijo.
“Te podías haber caído en una grieta”. Dijo.
“Te podías haber hundido en el hielo. Y podías haber ido a parar al océano”.
“Ya lo sé “repitió.
¿Qué otra cosa podía decir? Ella no iba a poner excusas. Tal vez lo hubiera hecho hace unos años, pero no era una niña. Si ella esperaba a que se le tratara como a una profesional, sabía que tenía que actuar como tal.

Continuó con su ceño fruncido.

Cassie sintió que se le enrojecía la cara, pero ella no aparto la mirada. Ella se negó a dejarse intimidar por él.Su Papá suspiró.

“El informe”. Le dijo.

“Hay algo raro en ese oso.”

Respiro profundamente. Cassie relato una descripción de cómo ella lo había seguido y la forma en que había entrado en el hielo. Ella le hablo a papá sobre la búsqueda en la cresta de presión y de no poder encontrar pistas que condujeran fuera de ella.
Ella le contó que había buscado por los alrededores, cruzando kilómetros de hielo, sin ninguna señal del oso. Cuando ella termino espero a que su padre despedazara su informe.

En su lugar, vio la ira desapareciendo en la cara de su padre. Dejó caer su libreta en la mesa, y él la abrazó.

“Podrías haberte perdido” Le dijo.

Esto era nuevo. “Papá”. Dijo ella, retorciéndose.
Ella había esperado la ira, pero ¿los abrazos? No, eran una familia de abrazos.
“Papá, por favor, estoy bien. Yo sé lo que estoy haciendo. No tienes que preocuparte”.Su Papá la soltó. Estaba sacudiendo la cabeza.

“Yo debería haber sabido que llegaría este día” Le dijo. “
Tu abuela tenía razón.” Torpemente, le dio unas palmaditas en el hombro.
“La próxima vez llevare seguridad.“
Prometió. “Vamos atrapar a ese oso. Ya lo verás”.

No parecía estar escuchando. “
Es demasiado tarde para las plazas de solicitud para este año, pero algunos de mis amigos, en la Universidad de Alaska, me deben favores. Puedes trabajar en uno de sus laboratorios y solicitar el próximo año de licenciatura."

“¡Wuau! ¿Qué?”
Habían acordado que ella podría tomar cursos a distancia. Ella no quería salir de la estación.
“Papá...”
“Puedes vivir con tu abuela en Fairbanks. Ella estará encantada de decir 'te lo dije". Ella ha estado presionando desde los cinco años, pero yo egoístamente te quería aquí.” Dijo.
“Me pondré en contacto con Max para volar hasta allí.”

Ella lo miró fijamente. “Pero yo no me quiero ir.” Dijo. A ella le encantaba a la estación. Su vida estaba aquí. Ella quería y era necesario estar cerca del hielo.

Se concentró con ella, como si la viera de nuevo. “Te vas” Dijo, con voz fría. “Lo siento, Cassie, pero esto es por tu bien.”

“No puedes simplemente decidir que...”

“Si tu madre estuviera aquí, le gustaría que fuera así.”

Cassie sintió como si le hubiera dado un puñetazo en la panza. Él sabía muy bien lo que Cassie sentía por su madre, lo mucho que deseaba que ella estuviera aquí, lo mucho que deseaba haberla conocido. Pero usarlo como un arma para ganar una discusión... era un golpe bajo. Cassie movió la cabeza como si pudiera sacudir sus palabras.

“Yo no me voy” Dijo. “Esta es mi casa”.

Su padre rehuía de los sentimientos tanto cuando pudo y había delegado su infancia a su abuela y le dejó la pubertad a una pila de libros de texto de biología. Su padre tenía lágrimas en los ojos.

“Ya no lo es” Dijo en voz baja. “No lo puede ser más”.
Fin del capitulo.
*parka*: Capucha muy gruesa y acolchonada para el frio.
TRADUCIDO POR RANIA BELIKOV
Espero les guste el libro, al menos hasta ahora mis recomendaciones han sido acertadas: Bloom, Beautiful Creatures y hay muchos mas.Pero con el trabajo personal mas el foro casi no puedo traducir y mucho menos solita un libro completo. Pero al menos lo intentare. Jejeje. ya lo he hecho antes. En verdad este libro me encanto y lo llevo medio adelantado sin la correccion.
Les colgare dos o 3 capis a la semana y si puedo mas. Besos Nenas Y MIL DISCULPAS x AUSENTARME TANTO y gracias por seguir visitando mi Blog.

martes, 17 de agosto de 2010

PROLOGO DE ICE DE SARAH BETH DURST

✿ Hola Nenas ✿


Aca esta un pedacito del inicio de ICE ^^ Espero les guste la historia.


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Prologo.


La hija del Viento del Norte





“Erase una vez, el Viento del Norte le dijo al Rey Oso Polar, ‘Roba para mi una hija, y cuando ella crezca, será tu novia.’”

Cassie de cuatro años agarró el edredón y miro a su abuela. Alta y derecha, abuela parecía un general. Se sentó rígidamente en el borde de la cama de Cassie. Tenía un bastón de caoba en su mano derecha. Esta noche, Papá estaba lejos de la estación, lo que significaba que Cassie podría escuchar la historia. Abuelita nunca se la contaba cuando Papá estaba en casa. Era la única historia que ella contaba.

“Y así, el Rey Oso Polar secuestro a la niña humana y se la trajo al Viento del Norte, ella se crio con el Viento del Norte como su padre, y los Vientos del Oeste, Sur y Este como sus tíos. Se convirtió en una hermosa, pero solitaria, jovencita. Un día, mientras los Vientos no estaban (como pasaba a menudo), ella conoció a un hombre humano. Se hizo amiga de el, y no duro mucho hasta que se enamoraron.

“Cuando el Rey Oso Polar vino a reclamar a su novia, ella se negó. Su corazón, pertenecía a otro. ‘No tendré una esposa no dispuesta,’ le dijo. ‘Pero tu padre me hizo una promesa.’

“Conociendo el poder de una promesa mágica, la hija del Viento del norte tenia que luchar contra esa promesa haciendo una propia. ‘Entonces te hare una promesa,’ la hija del Viento del Norte respondió. ‘Llévame a mi amor y ocúltanos de mi padre, y cuando tenga una hija, ella será tu novia’ Y así, el Oso llevo a la hija del viento del norte hacia su esposo humano y los escondió en el hielo y nieve.

“Enojado. El Viento del Norte busco a través de tierra, mar y cielo. Pero no pudo encontrarlos. Por mucho tiempo, la hija del Viento del Norte y su esposo fueron felices.




“Con el tiempo, la mujer tuvo un hija. Pasando, el Viento del Oeste escucho sobre el nacimiento y se apuro en decirle al Viento del Norte donde su hija podía ser encontrada. Con la fuerza de mil ventiscas, el viento del Norte se abalanzo sobre la casa que contenía a su hija, su esposo, y su bebé recién nacido.
Hubiera desgarrado la casa en trizas, pero la mujer corrió hacia afuera. ‘Tómame,’ ella lloro. ‘¡pero deja a mis seres queridos en paz!



“El Viento del Norte la soplo tan lejos como pudo – mas lejos que el castillo al final del mundo. Allí, cayo al suelo y fue capturada por trolls.” ´

Cassie escucho su cama crujir cuando su Abuela se levanto. Su rica voz era más suave ahora. “Se dice que cuando el viento aúlla desde el norte, es por su hija perdida.”


Cassie parpadeo sus ojos muy abiertos. “¿Y mamá sigue allí?”

Abuelita era ya una sombra en la puerta. “Si”


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VERDAD Q ESTA LINDO ^^, NO PUEDO IR RAPIDO X Q NO TENIA Q DARLES A LAS CHICAS EN EL FORO PARA TRADUCIR EN LAS PRUEBAS Y LES PASE LOS PRIMEROS DOS CAPIS U.U..... PERO YO IRE ADELANTANDO MAS PQ SI POSTEO LO Q YA TENGO PUES...ELLAS PODRIAN ENTRAR EN TENTACION D COPIARLO JEJEJE.

BESOS Y ESPEREN MAS.

miércoles, 21 de julio de 2010

ICE DE SARAH BETH DURST

✿ ✿ ✿ Hola Nenas ✿ ✿ ✿

Como siempre yo recomendandoles libros y ahora encontre uno fuera de lo comun "ICE de Sarah Beth Durst... UNA LUNA DE MIEL congelada. Nada d Lobos, vampiros, angeles o fantasmas...Es un CUENTO D HADAS mezclado con el MUNDO REAL...


Sinopsis

Cuando Cassie era una niña, su abuela le conto un cuento de hadas sobre su madre, sobre un trato que ella hizo con el rey Oso Polar y que fue arrastrada a los confines de la tierra.
Ahora Cassie es mayor, ella sabe que la historia era una forma bonita de contarle que su madre había muerto. Cassie vive con su padre en una estación científica en el Ártico, está decidida a convertirse en un científico y no tiene tiempo para creer.
Luego, en su decimo octavo cumpleaños, cassie se encuentra cara a cara con un oso polar que le habla. Él le dice que su madre está viva, encarcelada en un extremo de la tierra. Y que él puede hacerla regresar…Siempre y cuando Cassie está de acuerdo en ser su esposa.


Ese es el principio del propio cuento de hadas de la vida real de Cassie, que la envía en un viaje a través del brutal Ártico, a través de los bosques boreales de Canadá y en la parte posterior del viento norte de la tierra, al este del sol y al oeste de la luna. Antes que nada, el mundo será barrido y todo cuanto ella ama será tomado. Hasta que ella descubre el verdadero significado del amor y la familia en el reino mágico del hielo.

Traducido x Rania

Verdad que esta lindo…pues acá les dejo un pokitin mas….

Cassie es la hija de un científico del Ártico y vive en una estación científica sobre el hielo. Su madre ha muerto, según su padre, pero Cassie recuerda que su abuela solía contarle acerca de cómo su madre era la hija del viento norte y que fue robada por los Trolls. A medida que la historia se abre, ella mira a un oso polar caminar por el hielo que luego desaparece. El oso es un MUNAQSRI, pastor de almas para los osos polares. Cassie accede a ser su esposa si el salva a su madre. Todo va bien y se desarrolla una relación entre ellos, Cassie cae perdidamente enamorada de él, (claro ayuda mucho que él se transforma en HUMANO solo por las noches). Solo que hay un detalle, ella hace caso omiso sobre no mirar al OSO a la cara mientras el ESTA EN FORMA HUMANA.


El oso se convierte en prisionero de los Trolls y Cassie, ahora embarazada, comienza su búsqueda viajando al este del sol y al oeste de la Luna para rescatar a su amado.
La autora hace que funcione la combinación de los elementos cuentos de hadas con la ciencia moderna, ejemplo cada capítulo inicia con la latitud, longitud y altitud.


Hay algo de SEXO CLARO, pero la autora lo maneja discretamente, además de que se habla sobre control de natalidad, embarazo y parto…


Esperen pronto los capítulos acá en Nenas Belikov.

jueves, 8 de julio de 2010

Once in a Full Moon de Ellen Schreiber, en español Una vez en Luna llena

✿ ✿ ✿ Hola Nenas ✿ ✿ ✿

Bueno y yo sigo con la loKura de los LobOs, luego de esperar 13 to LIfE...Como loca. Ahora me muero por leer "ONCE IN A FULL MOON DE ELLEN SCHREIBER", en español "UNA VEZ EN LUNA LLENA"




Once in a Full Moon Sinopsis:



Celeste Parker está acostumbrada a escuchar historias de terror acerca de hombres lobo, Legend 's Run es famoso por ellas. Está acostumbrada a todo en el pequeño pueblo hasta que Brandon Maddox se muda a Legend 's Run y Celeste se encuentra inmediatamente atraída por el nuevo guapo estudiante. Pero cuando, después de una visita con un enervante psíquico, se encuentra con una manada de lobos y el hermoso y enigmático Brandon, ella debe descubrir si su transformación es más que una leyenda o sólo un truco de las sombras en un claro de luna.Sus mejores amigos pueden que nunca la perdonen si ella terminara con su novio perfecto, Nash, por Brandon, quien está del lado equivocado de la ciudad. Pero ella no puede negar su atracción o la fuerte atracción que él tiene por ella. Brandon puede ser el héroe de Celeste, o puede ser la criatura más peligrosa que se pueda encontrar en los bosques de Legend 's Run.Predicciones psíquicas, generaciones de secretos, una ciudad dividida, y la posibilidad de enamorarse de un heroico y caliente hombre lobo son la fórmula perfecta de lo que ocurre. . . una vez en luna llena.

A la venta en USA e 28 de Diciembre 2010.

jueves, 1 de julio de 2010

26 de Junio del 2009 nace NENAS BELIKOV feliz 1er año querido Blog


Hola Nenas Belikov


Puesi NENAS CUMPLIO UN AÑITO EL SABADO 26 DE JUNIO DEL 2010 y bueno les presento la primera entrada de NENAS, ejem siiii es sobre VAMPIRO ACADEMIA!!! XD, veanlo aca en este link ustedes mismas!!



SIENTO NO HABERLES AVISADO ANTES PERO MI LAPTO FALLECIO POR UNA SEMANA HACI QUE HASTA AHORA LA TENGO...SIPIS REMENDADA Y TODO PERO ACA ESTA, JEJEJE.


Gracias a TODAS USTEDES por leer mis desvarios que en serio que lo son!!!


Con traducciones, reseñas, Doramas, peliculas y OBVIO LIBROS me la he pasado FELIZ COMO NUNCA CON USTEDES.


Pues yo tambien les quiero regalar un LIBRO pero aun no se me ocurre como que hacer para que se lo ganen. Ya que mi SIS CATY les regala Spirit Bound yo les dare BLOOD PROMISE ^^, acuerdense que desde Diciembre les dije que les queria regalar ese libro pq no es justo que yo tenga 3!

Un beso a todas y gracias mis NENAS BELIKOV POR SEGUIR ESTE BLOG QUE ES MAS SUYO QUE MIO.
•·.·•✿ BIENVENIDAS AL BLOG NENAS in LovE✿•·.·•